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La Cancillería de Costa Rica se encargó de aclararles a los hermanos Rivas Reyes --uno presidente del Consejo Supremo Electoral y el otro, embajador--, hasta dónde llega la frontera con Nicaragua, no tanto en el Río San Juan como “en la mentalidad autoritaria de sus gobernantes y la ausencia de frenos institucionales a los abusos del poder”: demandó la cancelación de la exoneración de tres vehículos lujosos con placas diplomáticas.

La entidad pidió al Ministerio de Hacienda cobrar la suma de 38 mil dólares por unidad, “debido al mal uso que de ellos han hecho el Presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) nicaragüense, Roberto Rivas Reyes, y su familia”.

El diario costarricense La Nación señaló que la solicitud “la planteó el jueves anterior el canciller Bruno Stagno en una carta dirigida a la ministra de Hacienda, Jenny Phillips”. De acuerdo con informaciones de revistas especializadas, el valor de los autos, preferidos por las celebridades y de los hombres más poderosos del mundo, se calcula entre 350 mil y 400 mil dólares.

“Se tienen pruebas de que se le ha dado un uso indebido (al beneficio), por parte de personas no autorizadas (...) Por tal motivo, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto ha procedido a cancelar la autorización para las exenciones correspondientes”, escribió Stagno.

El Canciller fundamentó su decisión en un decreto del Poder Ejecutivo firmado en 1967, que regula el uso de placas diplomáticas por parte de las embajadas y de los consulados acreditados en el país.

Según esta normativa, si se comprueba el uso indebido de un carro con placas diplomáticas, las autoridades fiscales pueden decomisarlo y acusar a su dueño por el delito de defraudación al fisco, indicó el rotativo.

La exoneración por motivos diplomáticos no puede ser aprovechada por personas que no son representantes oficiales de un país, como es el caso de Roberto Rivas Reyes y su familia.

La Cancillería no quiso confirmar ni desmentir esta información a la AFP, pero hace unos días había solicitado al Ministerio de Hacienda que cancelara la exoneración de tres vehículos con matrículas diplomáticas por infringir la normativa vigente.

Deben pagar, señala La Nación

Dos de los carros, un Mercedes Benz S 500, modelo 2009, y un Porsche 911 Carrera, modelo 2008, fueron inscritos a nombre del embajador de Nicaragua, Harold Rivas, hermano del magistrado.

El otro vehículo, un BMW M3, de 2009, aparece registrado a nombre de Guillermo Matus Cortez, tercer secretario de la legación.

El 26 de noviembre, La Nación reveló que Rivas y su familia utilizan el Mercedes Benz y el BMW.

La Policía de Control Fiscal, por su parte, determinó que el Porsche también es conducido por personas que no son agentes diplomáticos acreditados, aunque no trascendió su identidad.

Ahora, el Ministerio de Relaciones Exteriores le solicitará al embajador Harold Rivas entregar las placas diplomáticas que les fueron asignadas a dichos vehículos.

Para legalizar los carros en el país, sus dueños deben pagar los impuestos respectivos.

El fisco costarricense otorgó un beneficio aproximado de ¢31 millones por la exoneración del Mercedes Benz, de ¢21.5 millones por el BMW, y de 21.3 millones por el Porsche, según un cálculo del Ministerio de Hacienda.

“Nosotros veníamos investigando el asunto. Ahora debemos realizar el debido proceso y darle un plazo (al dueño registral de los vehículos) para que venga, comparezca y pague los impuestos”, dijo ayer la ministra Phillips.

“Lo único que les queda es pagar los impuestos o probar que lo que se está diciendo no es cierto”, agregó la funcionaria al rotativo.

La Dirección General de Aduanas cobrará a sus dueños registrales el monto que debieron pagar por los vehículos cuando estaban nuevos, sin aplicar descuentos por depreciación, explicó la ministra.

La Nación también informó que quiso “conocer la opinión del embajador nicaragüense Harold Rivas, pero, tras múltiples llamadas telefónicas a la embajada y a su celular, no fue posible”.