•  |
  •  |
  • END

¿Hay un centro en Managua? La pregunta quizá ya tiene 37 años, los mismos del terremoto de la Navidad de 1972. Los distintos alcaldes nunca definieron su corazón, y un edil llegó a dejarle a las fuerzas del mercado el rumbo urbanístico: la carretera hacia Masaya.

El doctor en Geología William Martínez señala que los códigos de construcción se cumplen a medias, ya que al extenderse Managua de este a oeste --a partir de 1972--, la población va al encuentro de otras fallas, que son las próximas a moverse y a provocar los próximos terremotos.

Ciudad paralizada como tal el 23 de diciembre de hace casi cuatro décadas, siguió creciendo, pero sin alma de ciudad, mucho menos de capital. Tal vez su metáfora sea el viejo reloj de la antigua Catedral que expiró poco después de las 12 y media de la noche. Ruinas que se resisten al olvido. Silueta fúnebre que también representa su antiguo centro, que los managuas más veteranos se encargan de reconstruir a través de la memoria, de las anécdotas, de las bullarangas nostálgicas de un pasado insepulto como la misma área golpeada por la furia de la naturaleza.

Algo se aprendió, pero…

La visión de Martínez es que se aprendió algo, pero se dejó de hacer mucho. En primer término, con una ciudad caída se podía iniciar una reconstrucción funcional y ordenada de Managua. Para ello, más que inspiraciones de poetas, los técnicos de entonces elaboraron el Código de Construcción junto a la matriz de planificación.

Pero como ha ocurrido en Nicaragua con la Constitución y sus leyes, y con el Estado de Derecho, nada pasó del papel a la realidad. El experto señala que “las normativas se han cumplido a medias en seis gobiernos que se han sucedido hasta la fecha”, y habla de Somoza, del FSLN, de doña Violeta, de Alemán, de Bolaños y de la actual Administración Ortega.

Por ejemplo, nos dice, las edificaciones críticas y urbanizaciones modernas se han construido sobre fallas, lo cual está prohibido por la despreciada matriz de planificación.

El terremoto de 1972 podría ser un cruel resumen, es la herencia del de la Semana Santa de 1931, sostuvo Martínez. “Lamentablemente, en el primero no aprendimos que no se debe construir sobre fallas, el segundo nos dejó una gran lección, pero aun así la población de la capital sigue construyendo sobre las ellas”, lamentó el experto.

Doctor Martínez, ¿adónde va Managua?

Va al encuentro de las nuevas catástrofes, porque va a toparse con las fallas. En otras palabras, Managua será una ciudad en permanente reconstrucción, dado que ni siquiera el centro de Managua lo hemos podido reconstruir.

Es la única ciudad en el mundo donde han pasado 37 años, y no se ha reconstruido su zona destruida.

Al encuentro del desastre

“En todas las ciudades del orbe severamente dañadas, no se ven secuelas y señales de que alguna vez allí hubo un terremoto, porque han sido reconstruidas con verdadera planificación y ordenamiento”.

El doctor Martínez no divaga, sino que hace alusión a lo que observa: “El centro, supuestamente, se mudó hacia la carretera a Masaya, y el crecimiento exponencial de Managua se ha dado a ese lugar y a parte de la Carretera Sur, en coincidencia con las fallas que actualmente demuestran señales de activación, o sea que los próximos terremotos, en el corto o en el mediano plazos, serán las zonas más altamente pobladas y más densamente construidas”.

Martínez afirmó que con estas acciones estamos invitando al desastre, pues la capital no es una ciudad funcional y ordenada.

Nadie le hizo caso a primeros temblores

Seis horas antes de la tragedia, la vieja Managua había sido sacudida por varios temblores, recordó el ingeniero Emilio Talavera, Director de Sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales.

“Tenía como ocho años, sin embargo, aún recuerdo que a eso de la seis de la tarde del 22 de diciembre estuvo temblando, pero no le prestamos importancia. En el campo de la sismología se le llaman sismos premonitores, que ocurren antes del evento principal que se dio después de la media noche”, refirió el funcionario de Ineter.

Talavera dijo que para esa fecha Nicaragua no contaba con una red sísmica, lo que no permitió alertar a la población de lo que estaba pasando.

La falla Tiscapa

El doctor en Geología, William Martínez, refirió que el terremoto ocurrió por la activación del sistema de fallas de Tiscapa, que se movió a lo largo de seis kilómetros del lago Xolotlán, en el sentido noreste.

Martínez indicó que el terremoto afectó 150 metros cuadrados, de los cuales 28 kilómetros corresponden a la capital, y de éstos, 13 kilómetros fueron de total destrucción, y la parte más afectada fue lo que hoy se conoce como las ruinas de la vieja Managua.

Fue un sismo moderado

Según datos históricos, el terremoto dejó un saldo de diez mil fallecidos, y más de 20 mil heridos. Sin embargo, la escala del sismo fue 6.2 grados, es considerado por los especialistas como moderado, ya que los grandes son a partir de los 7 grados de la escala Richter.

Pero, ¿qué causó tantas pérdidas? Talavera explicó que el sismo del 72 no debió haber producido tanto riesgo a la infraestructura, pero en esa época, el país no contaba con normas de construcción adecuadas.

Comentó que después del terremoto se hicieron una serie de estudios sobre las fallas de la capital, y en 1975 se instaló la primera Red Sísmica de Nicaragua, con 16 estaciones, las cuales fueron proporcionadas con fondos del Centro Sismológico de Estados Unidos.

“Estas estaciones sísmicas fueron instaladas en el Pacífico de Nicaragua, debido a que allí tenemos las mayores afectaciones, producto de las actividades sísmicas, las tectónicas, y afectaciones por posibles tsunamis, como ocurrió en 1992”, indicó Talavera.

Actualmente, Nicaragua cuenta con un sistema de monitoreo las 24 horas del día, con capacidad de atender a los países vecinos, e incluso El Salvador, afirmó el funcionario de Ineter.

¿Estamos preparados ante un sismo?

Luego de aquella Navidad trágica, la capital nunca volvió a ser la misma. Según los viejos managuas, se perdió la característica de una ciudad ordenada, ya que fueron naciendo asentamientos espontáneos, y sin normas de construcción adecuadas.

“En este momento, contamos con las mejores normas de construcción, hay códigos más exigentes, y si se cumplen se salvarán más vidas”, señaló el director de Sismología de Ineter.

Se sigue construyendo sobre fallas

El doctor William Martínez indicó que Managua está cruzada por dos fallas símicas, siendo éstas la del Aeropuerto, que viene desde El Crucero, pasando por Las Colinas, Jardines de Veracruz, Sabana Grande, hasta llegar al Aeropuerto Internacional. También está la de la Península de Chiltepe, pasando por toda la capital, llegando a la carretera Sur, hacia El Crucero”.

Comentó que Managua tiene entre 80 y 100 fallas que la convierten en una amenaza para la población, es por eso que se debe cumplir con lo códigos de construcción, ya que será la única forma de salvar las vidas ante un movimiento telúrico de gran magnitud.