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La primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, destacó que este año han ejecutado más de 2 mil operativos en contra del narcotráfico y el consumo interno de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, que han dejado a más de 2 mil personas capturadas y casi siete toneladas de drogas incautadas.

“Éste es un trabajo permanente, es un compromiso serio que ha asumido la Policía Nacional de no permitir que el narcotráfico eche sus raíces en nuestro territorio, y para nosotros, los policías, más importante que la droga incautada, más importante que la cantidad de dinero incautado --que ha sido grande--, más importante que los camiones, la finca y todo, es el haber logrado desarticular las expresiones que ellos venían volviendo a hacer, fundamentalmente el Cártel del Golfo”, expresó Granera.

La jefa policial aceptó que fue difícil disminuir los índices delictivos en el país, pero que “sí logramos desacelerar el incremento del delito, es decir, creció con menor velocidad; logramos frenar los robos con intimidación en Managua, que era otro de los compromisos que habíamos asumido; la seguridad en el campo se incrementó; se quebraron las principales bandas que venían trabajando en el campo, y se logró desarticular las tres organizaciones más fuertes de narcotraficantes que querían echar sus raíces en nuestro país”.

Jóvenes dejan las armas

La primera comisionada expresó lo anterior durante el acto de cierre del Plan de Intervención Comunitaria a Jóvenes, donde las autoridades policiales mencionaron que han desmovilizado al menos a ocho mil jóvenes de las pandillas de los diferentes barrios de la capital, y que ahora se han integrado voluntariamente en diferentes oficios en beneficio de su comunidad.

“Yo creo que es admirable el compromiso de estos jóvenes de entregar sus armas, de decirle no a la violencia, a la delincuencia… ellos me entregaron una piñata, pero bueno, ellos hicieron mil, mil piñatas para los jóvenes de los distintos barrios donde ellos viven, es decir, ya están haciendo acciones positivas al servicio de la comunidad”, dijo la directora policial.

Aleyda Mejía, quien habita en el barrio “René Polanco”, es madre de dos jóvenes, y asegura que gracias a los programas impulsados por la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía sus hijos han evitado ingresar a grupos en riesgo. Relató que en su barrio, varios pandilleros le destruyeron su vivienda al atacarla a pedradas.

“Quiero ser normal”

Orlando Sánchez, habitante del barrio “18 de Mayo”, y Milton Mercado, poblador del barrio Américas Tres, estuvieron involucrados en grupos de jóvenes en riesgo, donde, aseguran, infringieron la ley y afectaron a algunas personas. Hoy aseveraron haber tomado conciencia de que sus acciones no aportaban nada bueno al desarrollo y a la paz de su comunidad.

“Nosotros queremos ser gente normal, que no se ‘chiveen’, que no les vamos a robar; ya nosotros no queremos andar en lo malo, sino queremos algo bueno para nosotros”, expresó Sánchez.

“He andado en ‘turqueaderas’, en eso que me he metido han palmado (matado), hay familiares, amigos, que se han matado entre ellos mismos, y eso no me gusta a mí”, aseveró Mercado.