Edgard Barberena
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La Asociación de Buzos Activos y Lisiados de la Región Autónoma del Atlántico Norte (Abalca) exhortó ayer al presidente Daniel Ortega, para que con su autoridad como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, ordene al Ejército parar sus acciones en el Atlántico después del asesinato de dos oficiales de la Fuerza Naval por manos del narcotráfico.

A través de un comunicado firmado por Alipio Alexander, presidente de la Organización, y Miguel Coleman, Secretario, le hace saber al mandatario que es urgente mandar a parar lo que consideran “represión”, para que “reine la paz en las comunidades del litoral sur en la víspera de la Navidad, porque de lo contrario nos veremos obligados a defender nuestro pueblo de cualquier forma hasta las últimas consecuencias”.

Además de condenar el asesinato de los dos oficiales de la Naval ocurridos el pasado 7 de diciembre en la comunidad de Walpa Siksa, los buzos están conscientes de la obligación del Ejército en combatir al narcotráfico que se quiere apoderar de las comunidades del Atlántico, aprovechando la gran pobreza que padecen miles de costeños.

“Rechazamos la represión y persecución que ejecutan los miembros del Ejército de Nicaragua en contra de nuestras comunidades indefensas que nada tienen que ver con los narcotraficantes, estamos muy preocupados sobre lo que acontece en nuestras comunidades, y nos hace traer a colación los años ochenta y quieren repetir lo mismo, abriendo las cicatrices que ya se estaban curando de ese triste episodio”.

Agrega el comunicado --emitido en la ciudad de Bilwi-- que el gobierno de Nicaragua “tiene la obligación de buscar alternativas para las comunidades, generando medios de subsistencia, creando fuentes de empleos u otorgándoles préstamos y otros medios de trabajo para que el crimen organizado y el narcotráfico no se aprovechen de sus necesidades”.

“Ejército respeta DDHH”

Finalmente, la asociación asegura que las acciones del Ejército “son una violación flagrante a los derechos fundamentales de nuestras comunidades, violentan la Constitución Política, la Convención Americana de los Derechos Humanos, conocido como el Pacto de San José, los tratados y convenios internacionales sobre los pueblos indígenas, la declaración universal sobre la protección de las comunidades indígenas”.

En un reciente despacho cablegráfico, el portavoz militar, el general de brigada Adolfo Zepeda, negó esos señalamientos, y aseguró que los soldados son respetuosos de los derechos humanos.

“Estamos dispuestos a atender a personas de la localidad del Atlántico Norte que están preocupadas, les vamos a dar a conocer en qué consisten nuestros operativos’’, indicó Zepeda, en declaraciones a la prensa.

Agregó que el Ejército se preocupa por el respeto a los derechos humanos, “pero más que eso”, de liberar “del flagelo del narcotráfico”.