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El canciller Samuel Santos no tuvo palabras suficientes para justificar el escándalo que provocó el uso indebido de vehículos con placa diplomática en la embajada en Costa Rica.

“Es decir, si le contáramos nosotros los carros que utilizan y que tienen exenciones algunas embajadas grandes aquí en Nicaragua, pues puta, yo te voy a decir, sería un escándalo entonces, pero no es así, porque lo normal es que se respeten las demandas y las necesidades de las embajadas en el país, y todo se ha hecho con los procedimientos normales”, dijo vía telefónica a EL NUEVO DIARIO.

Sin embargo, la polémica se suscitó no por el número de vehículos que tiene la embajada nica en Costa Rica, sino porque el Mercedes Benz modelo 2009, el Porsche modelo 2008 y el BMW M3 fueron exonerados de impuestos y son usados por la familia y por el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, también hermano del embajador en ese país.

Afrenta a Nicaragua es “cuestión propagandística”

La información fue publicada por el diario La Nación de ese país y corroborada por las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica. Pero, para Santos, las publicaciones son “sólo una cuestión propagandística”.

“Todo eso es una cuestión propagandística, ¿con qué objetivo?, prefiero guardármelo. En estos casos, si hubiera algo de fondo, si acaso hubiera algo de fondo, lo razonable, lo diplomático, lo normal, es que el canciller de Costa Rica se comunique conmigo directamente y me lo exponga. Es lo que se acostumbra en todas partes del mundo”, asume Santos.

A pesar que el canciller sostiene que su homólogo no se ha comunicado con él, éste sí envió una misiva a la ministra de Hacienda de Costa Rica, Jenny Phillips, en la que le dice que la Cancillería “ha procedido a retirar la autorización para las exenciones correspondientes (de los vehículos)”, ya que “se tienen pruebas de que se le ha dado un uso indebido, por parte de personas no autorizadas a tres vehículos de la Embajada de Nicaragua que gozan de exoneración fiscal...”.

El pedido del canciller tico se fundamenta en un decreto del Poder Ejecutivo firmado en 1967, que regula el uso de placas diplomáticas por parte de las embajadas y de los consulados acreditados en el país.

De acuerdo con dicha normativa, si se comprueba el uso indebido de un carro con placas diplomáticas, las autoridades fiscales pueden decomisarlo y acusar a su dueño por el delito de defraudación al fisco, indicó La Nación en su publicación de ayer.

Pero “no está cuestionando”

Santos aseguró que no está cuestionando la decisión de la Cancillería tica, pero insistió en que “lo que se acostumbra al salir toda esa información, al ser filtrada esa información, me suena que es algo con intenciones raras o no quiero calificar, porque lo racional, lo lógico, lo acostumbrado, lo decente, lo formal, lo diplomático es que la Cancillería se comunique directamente con nosotros”.

El fisco costarricense dejó de percibir 92 mil dólares por la exención de los tres vehículos que, según investigaciones del diario La Nación, fueron autorizados para el uso del embajador Harold Rivas Reyes, y de un funcionario de la sede diplomática nicaragüense, de nombre Guillermo José Matus Cortés.