•  |
  •  |
  • END

A las cuatro de la tarde de este jueves, hora de Managua, tocaron pista en Puerto Príncipe las dos primeras naves nicaragüenses con personal calificado, enviadas por el gobierno para socorrer a las víctimas del devastador terremoto y atender, en el caso de los médicos, a 300 personas por día.

Los aviones AN-26, de la Fuerza Aérea de Nicaragua, transportaron cinco médicos, un enfermero y un sanitario, que permitirá la atención de primeros auxilios y prehospitalaria. Nicaragua podría enviar otros contingentes, según se informó.

También llegaron soldados especializados en búsqueda, salvamento y rescate, además de otras labores en estructuras colapsadas. El contingente lo conforman expertos de Defensa Civil, que evaluarán los daños y necesidades de los haitianos.

“La estadía de nosotros va a ser de un mínimo de ocho días, que es lo que orientó el presidente de la República. Ésta es una misión humanitaria, es un ejemplo de la solidaridad; pensamos que como nicaragüenses y como Ejército de Nicaragua vamos a aportar un grano de arena (para paliar en algo) la tragedia que vive actualmente el pueblo de Haití”, aseguró el general de brigada Mario Perezcassar, quien está a cargo de la UHR, Unidad Humanitaria de Rescate del Ejército.

¿Nicaragüenses afectados?

El jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, dijo que no tiene reporte de nicaragüenses que residan en Haití y que hayan resultado afectados por el terremoto. “Ojalá que a los coterráneos que están por diferentes causas allá, sea por negocios, por misiones que estén trabajando en organizaciones internacionales, estén a salvo, debemos tener esa confianza y puedan regresar a su terruño”.

Mientras, Perezcassar consideró que la brigada todavía podría encontrar a muchas personas atrapadas en los escombros, debido a que conocen que diversas áreas en Haití no han recibido asistencia en rescate.

“Llevamos un equipo médico capaz de dar hasta 300 atenciones diarias por ocho días, eso significa que nosotros vamos a poder atender 2 mil 400 casos y estamos hablando como una norma, si las exigencias de la situación nos exige atender hasta 500, hasta lo que sea posible, eso lo vamos a hacer”, aseveró el encargado de la misión.

Suficientes pertrechos médicos

El teniente coronel Ernesto López Corea, jefe de la Unidad Médica del Ejército, aunque no precisó cifras, afirmó que llevan consigo suficientes medicamentos para atender al sector poblacional que les asignen y dar una especial atención a los niños afectados.

“Llevamos para atender pacientes politraumatizados, va conmigo un ortopedista, llevamos a un epidemiólogo y a dos médicos generales, y yo que soy cirujano; llevamos (para atender) cirugía menor, porque pensamos que nos vamos a ver con pacientes que ya tienen tres días del terremoto; llevamos tratamiento de antibióticos, analgésicos”, indicó López.

Aseveró que la operación de ayuda tiene un costo aproximado de 100 mil dólares, y los fondos son aportados por el gobierno y por la institución castrense. La llevada y posterior traída de los soldados hacia ese país cuesta cerca de 50 mil dólares, y no se descarta que se puedan realizar más viajes para llevar ayuda a Haití.

Un traductor haitiano

Ronie Zamor, un haitiano radicado en nuestro país y casado con una nicaragüense, será el traductor de la brigada de soldados, para facilitar la comunicación entre los pacientes y la unidad de ayuda.

“En Haití es una cosa muy grande y muy grave, porque la gente no está acostumbrada a terremotos, están acostumbradas a ciclones, huracanes, a vientos, pero en cuestiones de que tiembla la tierra la gente no conoce; mi papá, que tiene 70 años, no conoce nada de terremoto, nunca se ha movido la tierra”, afirmó Zamor.

Agregó que en Haití la población habla francés, inglés, creole y español, por lo que la brigada de ayuda nicaragüense no tendrá muchos inconvenientes.

Llevan teléfonos satelitales

El jefe del Ejército aseguró que los soldados van bien equipados con teléfonos satelitales que les permitirán comunicarse en todo momento, y evitar complicaciones.

También la brigada lleva aparatos de comunicación táctica para mantener una comunicación interna que permita más eficiencia en la operatividad.