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Los expertos en desastres y en emergencias coinciden en que una persona puede sobrevivir hasta tres días sin agua y sin alimentos bajo los escombros. Toda posibilidad más allá sería un milagro, pero ocurren, según las experiencias de otros sismos precedentes.

Ayer se cumplieron tres días del terremoto de Haití, que ha dejado entre 45,000 y 50,000 muertos, y tres millones de afectados, por lo que estamos cerca de cruzar ese umbral, y es necesario redoblar los esfuerzos para rescatar a los posibles supervivientes.

'Las primeras 72 horas son esenciales para encontrar a muchos desaparecidos, tal como la experiencia indica que ha ocurrido en anteriores desastres. Hay gente que sigue viva bajo los escombros y debemos salvar todas las vidas que podamos', subrayó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Estados Unidos, Francia, España, Alemania, Reino Unido, Canadá, Japón, China, Indonesia, México, Cuba y Venezuela, entre otros países, han enviado equipos que se encuentran con un problema añadido: el caos de un país sin gobierno ni estructuras.

Jesús Olmos, miembro de la ONG Bomberos Unidos Sin Fronteras y de la Unidad de Rescate Canina de Huelva, explicó que las posibilidades de supervivencia dependen de algo tan prosaico como 'el material bajo el que se esté sepultado'.

Agregó que lo peor es la tierra o el barro. En el caso de las viviendas, como ocurre en Haití, se trata de escombros, y de nuevo depende de la estructura y del material. 'Lo ideal, lo que mayores huecos de vida permite, es una estructura de entramado de hormigón y de su calidad, el malo se desmorona como un terrón de azúcar'.

¿Cuánto tiempo les queda?

Sus cuatro compañeros, que salieron a las tres de la tarde del mismo día 14 --'de los primeros', dice con orgullo--, trabajan en una zona de hoteles de varias plantas --los establecimientos Cristopher y Montana, en el barrio de Petionville, ubicado sobre una de las colinas que rodean Puerto Príncipe-- completamente colapsada, que responde a este patrón y donde se cree que hay 200 personas tratando de salvar sus vidas.

¿Cuánto tiempo les queda? 'Si la persona no está aplastada sino sólo atrapada, si no tiene ninguna hemorragia y dispone de oxígeno, puede aguantar entre 48 y 72 horas sin comida ni bebida'. Más allá de este plazo, 'existen pocas posibilidades', admite.

Sin embargo Olmos, con el coraje y la fe fuera de lo común de la que hacen gala los miembros de los servicios de emergencias, se muestra positivo, y recuerda que su grupo logró arrancar de las garras de la muerte a una persona en India 'hasta seis días después del sismo'.

'Las personas que se rescaten con vida más allá de las 72 horas son excepciones, pero hay que ser optimistas', dice sin un resquicio de duda. A la hora de resistir, 'el varón suele tener más reservas, es una cuestión de biología, de índice de masa corporal', indicó.

¿Qué habría que hacer si estás atrapado? El experto en rescates recomienda, dado que el espacio en el que se está confinado es oscuro y lleno de polvo, que se cubran boca y nariz con un pañuelo o tela, y que se haga 'el mínimo desgaste posible de energía' para aguantar sin comer. 'Hay que estar con todos los sentidos alerta para captar cualquier ruido y poder responder. Si no se tiene fuerza para gritar pidiendo auxilio, hay que golpear estructuras metálicas para hacer ruido y siempre de forma arrítmica'.

Los perros 'detectan el olor y el calor humano', mientras que 'otros aparatos que se suelen usar, como los detectores geofónicos, captan ruidos y algunos incluso temperaturas dentro de las estructuras'.

Estos aparatos, al igual que les ocurre a los bomberos, pueden 'confundir golpes rítmicos con un goteo de agua o cualquier otro líquido o con el movimiento de un animal, como una rata'. También se debe controlar la respiración con un ritmo lento, profundo y sostenido para consumir menos oxígeno. En último caso, se recomienda combatir la deshidratación consumiendo la propia orina.

En esta ocasión, como ha ocurrido en los últimos sismos graves, los teléfonos móviles se han convertido en valiosos aliados. Ruddy Benet, un dominicano atrapado junto a varios compatriotas bajo los escombros del Hotel Montana ha logrado comunicar hoy su situación a través de mensajes de texto.

Según pasan las horas, los españoles que se encuentran en la zona confiesan que están dejando de escuchar voces de auxilio y ruidos, pero hoy mismo se han producido varios milagros, como encontrar entre los escombros a un agente de seguridad estonio, Tarmo Joveer, de 38 años, y a un niño de tan sólo dos, Redjeson Hausteen.