José Leonel Mendoza
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La minería de cielo abierto le sigue causando inconvenientes al presidente de Costa Rica, Óscar Arias, quien se tomó el tiempo para responderle a la Iglesia Católica "zapatero a tus zapatos”, cuando ésta a través de un pronunciamiento, pidió al mandatario derogar el decreto en el cual declaró de interés nacional el proyecto minero Crucitas, ubicado a pocos kilómetros del río San Juan.

Trascendió que es posible que este viernes o a más tardar en la otra semana, la Sala Constitucional se pronuncie sobre los recursos de amparo que fueron presentados por varias organizaciones pro medioambiente, y que se oponen de manera rotunda a ese proyecto por los daños que causaría a los recursos, sobre todo por el uso de cianuro y la tala de bosques.

Arias respondió a los medios, ante la solicitud de los obispos católicos, que "es interesante ver cómo aquí la gente se atreve a hablar de los temas que no conoce. Yo, con todo respeto para los señores obispos, pues ellos saben de teología, no sabía que sabían de geología ni de minería. Pienso que de minería deben saber tanto como yo de astronomía".

“Es de interés nacional”

Aunque Arias explicó en un comunicado de prensa que dicho proyecto no nació en su gobierno, sino que fue heredado y que no apoya este tipo de explotación minera, las críticas ciernen hacia él porque firmó un decreto que declaró esa actividad como de “interés nacional”.

“La renovación de la concesión en el proyecto Crucitas no implica que el gobierno, ni yo en lo personal, apoyemos la minería a cielo abierto como forma sostenible de hacer negocios en el país. Por el contrario, quiero dejar muy claro que en esta Administración no se ha otorgado ni va a otorgar ninguna concesión nueva para explotar minas a cielo abierto”, expuso.

Arias insistió que hay que esperar la resolución de la Sala Cuarta, la cual respetará, y pidió sea acatada por los sectores que se oponen al proyecto.

“Zapatero a tu zapatos. ¿Por qué no se dedica la gente que sabe de unas cosas a lo que sabe? Con todo respeto para los señores obispos, esto está en manos de la Sala Constitucional”, se pronunció.

Iglesia: “Obligados a prevenir”

En tanto, Edwin Aguiluz, vocero de la Conferencia Episcopal, respondió al presidente que no se trata de ser expertos en esos temas, sino de preservar el rol que la Iglesia tiene frente a temas de interés de la población, porque es una obligación prevenir.

“El presidente no capta muy bien lo que están indicando los obispos, que no están hablando ni como geólogos ni como biólogos, sino desde el punto de vista de la ética social. Y es sobre la aplicación de un principio que no sólo es legal, sino ético, que es el principio de prevención y precaución", adujo Aguiluz.

Reiteró que "es una obligación de la Iglesia pronunciarse sobre los temas ambientales", y que en el caso de Crucitas, era necesario el pronunciamiento por la trascendencia negativa que se puede originar.

Hay que destacar que diversos organismos ambientalistas han manifestado su rechazo al proyecto minero Las Crucitas, que Industrias Infinito S.A. empezó a desarrollar (actualmente paralizado) en Cutris de San Carlos, a poca distancia del Río San Juan, por las consecuencias nefastas que no sólo causaría al manto acuífero de Costa Rica, sino que contaminaría al San Juan.

Corresponsal Costa Rica
lmendoza@elnuevodiario.com