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La Basílica Menor de San Sebastián, única en la Arquidiócesis de la Cuarta Región, es uno de los atractivos turísticos y reliquias que posee dos naves de tres pisos que permiten observar la imagen del patrono San Sebastián, “Guachán”, además de sostener las campanas que anuncian el inicio de las fiestas patronales y las homilías que se realizan en este templo, que es parte de las 13 iglesias que existen en Carazo.

El historiador local, Javier González Montoya, manifestó que en 1822 el templo fue semidestruido por un terremoto y reedificado por el presbítero Aureliano Gutiérrez; más tarde, un incendio volvió a desplomar la edificación, que fue restaurada con ayuda de los pobladores, quienes utilizaron adobe, tejas y losas para el piso.

El templo, bautizado como Basílica Menor de San Sebastián, fue inaugurado oficialmente en octubre de 1939.

“Nuestra hermosa Basílica, ubicada frente al Parque Central en la ciudad de Diriamba, es una de las mejores en Nicaragua, ya que en ella se encuentran obras pintadas por Rodrigo Peñalba, que son patrimonio nacional, altares de mármol y otras obras talladas en madera preciosa y oro, además de las diferentes imágenes de santos y del patrón, San Sebastián”.

“Todo esto permite que los visitantes nacionales y extranjeros que lleguen a este templo se impregnen de su belleza, que se contempla desde cualquier punto de la ciudad o desde el interior”, expresó al padre Gustavo Zúñiga García, vicario de la basílica.

Inversión cuantiosa

El presbítero Zúñiga afirmó a END que tiene 14 años de estar en Diriamba, y con la proximidad de las fiestas patronales, “desde el año pasado comencé a realizar gestiones con feligreses y creyentes de San Sebastián, para recaudar fondos e invertir en la reparación de la Basílica”.

“Hasta el momento llevamos 40 mil dólares, ya que estábamos preocupados por el colapso de la torre sur del templo, pues el peso del campanario deteriora la infraestructura, el sistema eléctrico estaba pésimo, se repararon las bancas, la iluminación y ahora estamos con los últimos retoques para esperar a todos en el encuentro de las tres imágenes este próximo 19 de enero, y el 20 que es la solemnidad de Guachán”, dijo el reverendo.

Sin ayuda del Estado

“Por medio del Instituto de Cultura se ha solicitado ayuda económica para la restauración de la Basílica, que representa un atractivo histórico y turístico, y además recibimos en una ocasión a los diputados de la Asamblea Nacional”, dijo.

“En este templo, está a la vista de todos el esplendor del arte y las pinturas al óleo que fueron realizadas por Peñalba y por artistas internacionales, las cuales embellecen la decoración de la Basílica. Sólo con ayuda de devotos y amigos hemos podido llevar a cabo su restauración, ya que por parte del gobierno central, específicamente en el caso del Instituto de Cultura, nunca nos han tendido una mano amiga”, añadió.

“La última vez que recibimos ayuda fue con la Administración del ex presidente Enrique Bolaños. A pesar de que éste es un centro de religiosidad, símbolo de peregrinación, de espiritualidad del pueblo católico y de encanto turístico, hemos sido olvidados por el gobierno y por los padres de la patria”, lamentó el guía espiritual.

Por su parte, William Gutiérrez Gago, sacristán de la Basílica, expresó: “El templo está mejor, (porque) el año pasado antes de iniciar las fiestas patronales cayó un rayo en la torre donde está la imagen de San Sebastián y dañó su infraestructura, pero hay personas de este municipio que nos ayudan, porque la Basílica posee 5 altares, incluyendo la exposición del altar mayor, más de cien imágenes --entre ellas la del patrono San Sebastián--, las pinturas, dos naves o torres de tres pisos, y es por eso que se dispuso a su reparación inmediata, colocándole pintura anti hongos para proteger su fachada, y trabajos en la capilla de oración a Jesús Sacramentado ”.

Es importante mencionar que a los pies de uno de los altares de la Basílica está enterrado el padre Ramón de Jesús Castro, quien falleció después de haber cumplido sus treinta años de vida sacerdotal dedicada a los católicos de Diriamba.