Nery García
  •  |
  •  |
  • END

Entre la mañana y la tarde de ayer, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, registró tres sismos superiores a los 5.2 en la escala Richter, que afectaron la región centroamericana. Eso, sumado a que el 60 por ciento de casas en Managua son edificadas sin ningún control de seguridad, deja en evidencia la vulnerabilidad ante esos fenómenos.

Por esa razón, EL NUEVO DIARIO les brinda en esta edición, algunas de las recomendaciones con base en las medidas preventivas dictadas por las autoridades correspondientes.

Mario Zelaya, Presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, CNC, aseguró que después del terremoto de 1972, una gran parte de los edificios que no colapsaron fueron reforzados de acuerdo con los estudios técnicos y científicos que estable el Código Nicaragüense de la Construcción, además de que los nuevos edificios grandes cumplen el 100 por ciento con esa norma.

Casas mal construidas

Pero en relación con la construcción de viviendas familiares, Zelaya, quien también es gerente general de la firma constructora D’Guerrero Ingenieros, S.A., aseguró que por lo menos seis de cada 10 casas no cumplen con un permiso de la comuna capitalina, y menos con la supervisión de los técnicos de la alcaldía. Es decir, que el 60 por ciento de unas 200 mil viviendas no cumplen con las normas establecidas.

Las estimaciones del Sistema de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Sinapred, precisan que de ocurrir un sismo de gran magnitud en la capital, afectaría unas 52 mil 884 viviendas, de las cuales 35 mil 515 quedarían semidestruidas y 17 mil 369 totalmente destruidas, lo que dejaría a 317 mil 304 damnificados.

Rosa Rodríguez, Presidenta del Colegio de Ingenieros de Nicaragua, reconoció que la Alcaldía de Managua, ALMA, otorga gran parte de los permisos de construcción, pero ha perdido el control para regular las edificaciones. “(En ALMA) No existe ninguna revisión de los diseños estructurales, ni se ejerce ninguna supervisión durante la ejecución de las obras”, aseveró.

Rodríguez añadió que el problema trasciende a otros municipios, y señaló como ejemplos a Nindirí y Ticuantepe, donde sus alcaldías “no cuentan con estructuras administrativas técnicas que puedan supervisar ni dar seguimiento a dichos desarrollos. Casualmente ha sido una de las razones por las cuales han escogido esas zonas de desarrollo”.

Medidas preventivas

El Sinapred, a través de su sitio oficial (www.sinapred.gob.ni), recalca que lo ideal sería que toda construcción o reparación de viviendas se amparara en los códigos de construcción establecidos o en especialistas en la materia, por lo que se debería realizar estudios técnicos de la resistencia de la edificación “para determinar posibles áreas que reforzar o reconstruir, así como los lugares más seguros y las áreas más susceptibles de daños”.

Para eso es necesario, según las recomendaciones, que los dueños de las viviendas planifiquen y organicen en coordinación con sus vecinos, una posible evacuación, cuya experiencia debería ser trasladada a los lugares de trabajo y centros escolares.

Es importante también que los familiares tengan los números telefónicos de emergencia de las diferentes instituciones: Sinapred, Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja, Policía, médicos. Además de una lámpara de mano, agua embotellada, comida enlatada, por lo menos para tres días, destapador de latas, botellas, y de ser posible, un extintor de incendios. Si puede realizar un curso de primeros auxilios, sería conveniente hacerlo.

Identifique lugares seguros

Es necesario que identifique los lugares más seguros dentro de su vivienda, es decir, los puntos como las salidas principales y alternas, y asegurarse de que estén libres de obstáculos. Se recomienda, según Sinapred, fijar cuadros, espejos, armarios, lámparas y candiles, plantas colgantes y otros objetos. “Inmovilice los muebles en la pared o en el piso, aleje la cama de lugares peligrosos, como roperos, muebles donde se colocan televisores y equipos de sonido.

Los padres y madres de familia deben asegurarse de que su familia designe un lugar específico para ubicar los objetos grandes y pesados, preferiblemente en el suelo o bajo el mismo. El Sinapred también sugiere que se reúna con sus vecinos para evaluar los recursos disponibles de la comunidad: médicos, constructores, ingenieros, equipos de comunicación.

Recomendaciones para construir

El Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, entrega de manera gratuita una cartilla de autoconstrucción para las personas interesadas en reforzar su vivienda o construir una nueva. En ese documento, el MTI recomienda que la vivienda debe ocupar como máximo el 60 por ciento del terreno. Esto con el propósito de mejorar la iluminación y la ventilación.

“Si queremos más área construida, le podremos hacer un segundo piso, que será e 40 por ciento del área total del terreno”, sugiere esa cartera, y agregan que la letrina deberá ser construida al fondo del terreno, y debe estar a unos cinco metros de la casa.

Al terreno donde se va a construir se le debe modificar el nivel, de manera que quede de unos 18 centímetros, ya que servirá de referencia para correr los niveles del piso, de la acera y de la base.

Es importante el nivel, porque sirve para que la cimentación tenga la profundidad indicada en los planos y determinar el nivel del piso cuando esté terminado, además de saber la altura de las paredes.

Las zapatas y las vigas asísmicas son fundamentales

El MTI explica que los cimentos o cimentación son todos los elementos que soportan el peso de la construcción, y transmiten la carga al terreno en el que se desplanta, en forma estable y segura. Las zapatas y las vigas asísmicas son imprescindibles en toda construcción de vivienda, para así proteger la construcción de sismos y huracanes.

Para levantar las paredes, el MTI recomienda el ladrillo cuarterón o el bloque de cemento. Para conocer si la calidad del ladrillo es buena, debe sonar fuerte y metálico al pegarle con nudillos; y respecto a los bloques, deben ser comprados en donde los fabriquen con máquinas, cuya calidad dependerá del cuidado con que se elaboren; para la instalación de techos se debe verificar por dónde soplan los vientos e iniciar el montaje en dirección contraria.

Permiso de construcción

EL NUEVO DIARIO ha intentado conocer la versión de las autoridades de la Alcaldía de Managua, ALMA, respecto al crecimiento urbanístico, los permisos de construcción y la verificación de las adecuadas edificaciones, pero hasta ayer no habían dado respuesta.

Sin embargo, en su sitio oficial (www.managua.gob.ni) precisan que el trámite para el permiso de la construcción se hace a través de la Ventanilla Única de la Construcción, VUC, ubicada en el Centro Cívico Módulo "I". Los horarios de atención son de lunes a viernes, de ocho de la mañana a cuatro de la tarde.

Los requisitos son: evaluación ambiental del sitio, realizado por el Departamento de Evaluación Ambiental al momento de solicitar el CUS (Constancia de Uso de Suelo). “Todo proyecto que obtenga su CUS (Constancia de Uso de Suelo) aprobado, deberá presentar formulario de Análisis Ambiental, el que puede ser retirado en la VUC con el delegado de la DGA (Dirección General de Aduanas)”, se lee.

También se tiene que llegar al VUC una carta de solicitud del servicio, planos y documentos con la aprobación técnica de proyecto definitivo, pago del impuesto de construcción del uno por ciento del valor total de la obra, autorización de los organismos gubernamentales involucrados, solvencia municipal del dueño y del constructor, y si es necesario la licencia de operación actualizada del MTI.

¿Cuánto hay que pagar?

Las urbanizaciones deben pagar mensualmente, por supervisión de los técnicos de ALMA, dos mil córdobas, y las edificaciones de entre uno a más de mil metros cuadrados, entre uno y cuatro córdobas por metro cuadrado de construcción.

ALMA recalca que ante la falta de pago se aplicará una multa del 20 por ciento del total a pagar por el servicio de supervisión, y si “el área declarada es menor que la existente, la diferencia causa recargo… cuando se suspenden las obras por intervención de la Dirección de Urbanismo, no se cobra la tasa de inspección. En caso de que se reanuden sin autorización, es sancionada con una multa de cinco veces el valor de la tasa que devengaría desde el reinicio no autorizado de las obras”.

Irónicamente, ALMA precisa que para cualquier duda o mayor información, “favor contactarse con la Dirección de Urbanismo”, sin embargo, END ha solicitado una entrevista para conocer más detalles desde el lunes pasado, y no ha habido respuesta.