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Un nuevo sismo ocurrió ayer. Esta vez frente a las costas del Pacífico nicaragüense. Fue localizado frente al Golfo de Fonseca a las ocho y 42 minutos de la mañana, con una magnitud de 5.2 grados en la escala de Richter, y a 26 kilómetros de profundidad.

En esta semana, cada día se ha registrado una actividad sísmica con magnitud diferente en los distintos puntos de la región centroamericana.

El temblor alarmó a muchos chinandeganos que sintieron “la mecida”, pues este departamento ha sido el punto clave de diversas manifestaciones sísmicas ocurridas en los últimos días, y, el de ayer, forma parte de los 20 temblores contabilizados hasta este momento en Occidente. Sin embargo, las autoridades de socorro no reportan víctimas humanas ni daños materiales.

Carlos Cáceres, jefe de la Defensa Civil en el departamento de Chinandega, aseguró que “tenemos activo el sistema de alerta temprana --mapas, instrumentos de comunicación, refugios y brigadistas, entre otros medios-- para enfrentar cualquier catástrofe, en coordinación con autoridades municipales, organismos no gubernamentales, instituciones del gobierno, líderes comunitarios y pobladores”.

Según los expertos en sismología, la ocurrencia de estos fenómenos es muy común a nivel mundial. Sobre todo en Nicaragua se dan con mayor frecuencia, por encontrarse en el límite oeste de la placa Caribe, a la que en términos geológicos se le conoce como Fosa Mesoamericana, la cual está ubicada a unos 120 ó 150 kilómetros del litoral Pacífico.

El experto en materia geológica y secretario de la Asociación Nacional de Geólogos y Profesionales Afines, Angpa, William Martínez, comentó que la actividad sísmica es una eventualidad normal que ocurre diariamente, unos con mayor intensidad que otros, por eso es que a veces la población ni los siente.

Eventos de actividad normal

“Desde el punto de vista geológico, estos sismos están dentro de los parámetros normales. El hecho de que esté temblando no es ninguna novedad, pero en estos momentos las personas se alarman cuando sienten un temblor, porque inmediatamente lo asocian con la catástrofe que ocurrió en Haití la semana pasada”, reiteró el doctor en geología.

Añadió que “esto quiere decir que las fallas entraron en actividad. Específicamente en nuestro país hay una mayor actividad sísmica y volcánica, por su ubicación geográfica. Es común que en los límites de placas haya fallas que provoquen sismos de mayor magnitud; mientras más se aleje un territorio de esos límites los movimientos serán menores”.

Debemos prepararnos para terremoto

También resaltó que debemos estar preparados para la ocurrencia de un terremoto, pues las probabilidades de que suceda son muy altas.

“Los geólogos no tenemos una bola de cristal para precisar cuándo y dónde ocurrirá, pero sí pronosticamos que el tiempo para que ocurra es relativamente corto. Y si ocurre uno en Managua, nos va a perjudicar”.

“Sin embargo, algo que debe tener muy claro el pueblo nicaragüense es que un terremoto no mata. Está comprobado que un 90 por ciento de las muertes que ocurren en este tipo de catástrofes, ocurren, principalmente, porque hay construcciones mal diseñadas, edificaciones mal ubicadas y construidas con material de muy mala calidad. En este rubro sí debemos mejorar, para prevenir una eventualidad de este tipo”, sugirió Martínez.