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El Ministerio Agroforestal, la Procuraduría Ambiental, el Ministerio de Salud y la Alcaldía de Nindirí, decomisaron esta semana 40 quintales de harina de soya en mal estado en la empresa envasadora de aceite Palmasa, en Masaya.

Además, la harina se encontraba sin la autorización requerida, aseguró José Luis García, Procurador Nacional para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales.

El decomiso se realizó durante una inspección en las instalaciones de Palmasa, donde también participaron representantes del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), con el fin de verificar el cumplimiento a la Resolución Administrativa 02-07-09, donde se comprometían a realizar diversas mejoras en pro del ambiente.

Aplazada en inspección

Durante la inspección, se verificó que la empresa ha incumplido con las orientaciones de cierre definitivo y de reubicación de las instalaciones del procesamiento del sebo y del refinamiento de grasa amarilla, que se destina para consumo animal y genera serios problemas insalubres y de mal olor, que afectan a vecinos de la empresa.

“Al ingresar a las instalaciones se percibieron malos olores provenientes del área de almacenamiento de los productos, y se encontró evidencias de derrame de aceites en diferentes áreas dentro de las instalaciones”, señaló Delia Corea, Analista Ambiental de la PGR.

También se observó vertido de aguas oleaginosas sin tratar, a un sumidero artesanal, lo que ha provocado contaminación directa al suelo y a las aguas subterráneas. Asimismo, se percibieron malos olores provenientes de las aguas utilizadas en el enfriamiento de calderas, y se observó la presencia de sobrenadante de grasas, las cuales se retiran y se disponen en el sumidero, aseguraron las autoridades.

Familias afectadas

“Los especialistas también visitaron las casas aledañas al lugar, y comprobaron que las familias son afectadas por los malos olores y por los ruidos que se generan en la empresa; así como por los vapores, ya que se evidenciaron daños a la infraestructura”, explicó el procurador García.

A Palmasa se le reiteró los llamados administrativos, y se le asignó cierto período para arreglar lo señalado; ya que sólo cuenta con autorización para envasar aceite de consumo humano y no para procesar alimentos para animales.

Los 40 quintales de harina vencidos fueron incinerados en el vertedero de Nindirí, y si la empresa reincide en este tipo de prácticas, se le aplicarán las medidas pertinentes, pues procesan producto de consumo humano, y una intoxicación sería fatal, advirtieron las autoridades involucradas.