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En la mayoría de los gobiernos de Centro y Sudamérica hay mucha corrupción, aseguró el doctor Georgi Abdo, quien llegó la semana anterior a Achuapa, a una cruzada evangelística, donde lo recibieron con cohetes, pero no precisamente por gente gustosa de escucharlo, sino para que se fuera de ese municipio leonés.

Abdo, de origen libanés y presidente del Ministerio Cristo Rompe las Cadenas, con sede en Miami, no se inmutó por esta clase de bienvenida que recuerda las pedradas que algunos fanáticos lanzaban a los primeros evangélicos de la primera mitad del siglo XX cuando se congregaban.

El predicador dijo a EL NUEVO DIARIO que mucho dinero entra en las arcas públicas, “pero se lo llevan los políticos y al pueblo no le dan nada”. Abdo enfatizó además que cuando hay corrupción en el gobierno, el pueblo se muere de hambre. Cuando hace falta la justicia social y los tribunales no funcionan, el pueblo no prospera.

Indicó que a este empobrecimiento contribuye la situación económica internacional. “Habrá más hambre en el mundo, en EU hay crisis, las casas que antes costaban 200 mil hoy llegan a valer 20 mil dólares. Todo este desmoronamiento económico global, no es más que la preparación del sistema del Anticristo, y cuando venga a la Tierra, la iglesia cristiana será levantada. Y vendrá en ese tiempo un gobierno mundial”, anunció, de acuerdo a la escatología bíblica en la cual coinciden muchas denominaciones protestantes.

Al doctor Abdo le preguntamos ¿qué sucede en Nicaragua, que sigue sumida en la pobreza? a pesar de la visita de verdaderas brigadas de pastores, otros autollamados apóstoles y predicadores internacionales, profetizando cambios para nuestro país y sigue siendo el segundo más pobre de América.

“Cristo está vivo, es real, a pesar de la pobreza que hay, tenemos al Dios Todopoderoso, que puede convertir el desierto en tierra fértil, como ha hecho en Israel. Lo puede hacer Dios, no ningún político ni gobernante. Cristo bendice, asiste y sana”.

Sin cambio, no hay progreso

Sin embargo, la pobreza continúa, le replicamos, y contestó: “El hombre está como está, y Nicaragua ha estado así, por sus actitudes que no han sido las correctas delante de Dios”. A modo de ejemplo, citó que en Achuapa hay “muchas evidencias” del por qué hay un cuadro socioeconómico no muy saludable y lo atribuyó a la brujería y la idolatría.

De acuerdo con Abdo, mientras no haya cambios en la actitud de la gente, como aconteció en Nínive, donde el profeta Jonás predicó el arrepentimiento, las cosas empeorarán. Según el relato bíblico, Dios detuvo su mano, y la ciudad no fue destruida, porque la ciudadanía superó su anómalo comportamiento.

Ordenar la casa

Expuso que el profeta Isaías fue donde el Rey Ezequías y le llevó una palabra revelada por Dios, quien le dijo: “ordena tu casa porque vas a morir”, y aquel hombre cambió para bien, y transformó una orden de muerte en una decisión de sanidad.

Abdo afirmó que hombres, mujeres y jóvenes pueden cambiar una decisión de miseria y muerte espiritual, por una vida en Cristo, como un muchacho atado por las drogas que durante la Cruzada en Achuapa fue libertado por el poder de Dios.

Aseguró que un niño llamado Dani Guillermo Sánchez Pasos estaba por morirse en un hospital, con un grave problema pulmonar y sin que los médicos pudieran hacer nada más. Permanecía todo entubado, pero por la creencia de sus padres, ungiéndole con aceite y con la oración de fe, la criatura está sana. Cristo es salud y sanidad, destacó.

El predicador explicó que los resultados no sólo son por la prédica, sino por la actitud del pueblo que se vuelva a Dios. “Uno puede predicar, pero si no cambian de camino, no hay resultados. Si la gente es dura y no quiere recibir la Palabra, no hay nada. La prédica da fruto cuando el pueblo se humilla”.

Si mi pueblo se humillare y apartare de los malos caminos, yo sanaré, recordó un texto de la Biblia el predicador que llegó sin mucho ruido a Achuapa. No hubo hoteles de cinco estrellas ni guardaespaldas, como acostumbran otros evangelistas. “Aquí donde estoy alojado, es una casa con techo de zinc, donde el agua no llega, pero estamos contentos”, dijo un día antes de terminar el evento, coordinado por el pastor Esteban Casco, de la Iglesia Unidad en Cristo.