Tania Sirias
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El cobro en las escuelas no es el mayor obstáculo que enfrentan los padres para enviar a sus hijos al sistema público de enseñanza, sino la compra de cuadernos, libros, uniformes, además del pasaje, afirmó el economista Adolfo Acevedo.

El haber declarado la gratuidad es un logro del Ministerio de Educación, sin embargo, la mayor carga recae aún en los padres, sobre todo porque 2009 fue un año en el que el desempleo abierto creció muy fuertemente, llegando a afectar a poco más de 200 mil personas.

Acevedo dijo que el subempleo tuvo un incremento significativo, el cual llegó a afectar a más de 1 millón de personas.

Esto implica que se tornaron aún más precarias las condiciones de existencia de parte importante de la población, dijo el economista.

Agregó que la caída en el ingreso per cápita, que se produjo en 2009, hizo que los nicaragüenses se empobrecieran aún más. “Esto quiere decir que durante el periodo de matrículas escolares la población se encuentra en condiciones muy difíciles para afrontar los costos de enviar a sus hijos a la escuela”.

Acevedo dijo que el haber eliminado los cobros en las escuelas, no significa que haya desaparecido la necesidad de que los hogares desembolsen recursos para enviar a los niños a clases.

Uniformes, transporte…

“De acuerdo con la última encuesta de medición del nivel de vida, EMNV 2005, el principal ítem del gasto en educación de los hogares de menores ingresos, es decir, el rubro que más les obligaba a desembolsar dinero, no eran los pagos de colegiatura, sino el gasto de transporte, el costo del uniforme y los libros y útiles escolares”, comentó el especialista.

Indicó que para el 20% más pobre de los hogares, el gasto de transporte para que los chavalos pudiesen llegar a la escuela representaba el 37% de su salario, seguido de los uniformes que representa un 32% y la compra de libros y útiles otro 24%.

“Estos tres ítems representaban el 93% de su gasto total en educación. Para los pobres, asumir el costo de estos ítems puede resultar demasiado costoso, imposibilitándolos para poder enviar o mantener a los niños en la escuela”, dijo Acevedo.

Incremento en el mercado

Existe otro factor que puede estar afectando los bolsillos de los padres, y es que en el periodo de matrícula el mercado incrementa el precio de los artículos escolares. Esto agrava la situación en los hogares donde el proveedor se encuentra desempleado, o en el subempleo.

“No debería extrañarnos que numerosas familias enfrenten restricciones para poder matricular y enviar a sus hijos en la escuela. Todavía hace falta afrontar los ítems de mayor peso en el gasto de educación de los hogares, para que se pueda decir que la educación en nuestro país es gratuita”, señaló el economista Adolfo Acevedo.