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El juicio por hurto agravado y uso falso de documentos en perjuicio de Alba de Nicaragua S.A., Albanisa, inició ayer en el Juzgado Séptimo Distrito penal de Juicio, donde el abogado de la empresa, Néstor Larios Fonseca, declaró que presentaron una queja formal para que el banco de donde se sustrajo más de un millón de córdobas por medio de cheques con firmas falsas, responda por la pérdida.

Además, se comprobó que la principal acusada, Leyla González, quien fungía como directora del área administrativa financiera de Albanisa, continúa prófuga de la justicia.

Según el Ministerio Público, la imputada aprovechó el cambio de medida cautelar de prisión preventiva a libertad bajo fianza, que le otorgó la juez Sexto Distrito Penal de Audiencia, Gertrudis Arias, para huir del país.

El sistema de justicia se enteró de la huida de la acusada en diciembre del año pasado, cuando el juez Octavio Rothschuh citó a audiencia para revisión de medida cautelar, y para sorpresa de todos, González no se presentó.

Durante esa audiencia, el juez inmediatamente dictó prisión preventiva a los otros imputados.

Falsificaron firmas

Ayer, durante el juicio contra Henry Rodríguez, contador de la empresa, y Liseth Gutiérrez, asistente de la financiera, quienes están acusados junto a González, declaró el oficial Miguel Ruiz, del área de Criminalística de la Policía Nacional, quien aseguró que la firma de Francisco López fue falsificada para poder obtener las firmas libradoras y poder cambiar los cheques de forma ilícita.

También declaró Henry Castillo, quien se encargó de cambiar uno de los cheques investigados, y aseguró que fue su jefa inmediata, Leyla González, quien le dio a cambiar el cheque casi a las 5 de la tarde.

Agregó que se tuvo que trasladar a la sucursal de Linda Vista, donde su jefa le consiguió un conecte con la gerente de esa sucursal, para cambiar el cheque ese mismo día. Además, aseguró que ese dinero lo entregó a Leyla.

Entre los que declararon también está Francisco Mendoza Izquierdo, de la Contraloría ALBA, quien detectó las anomalías en los cheques 1489 y 3245, ya que en el sistema contable aparecían anulados por Leyla González, pero en el estado bancario aparecían pagados.

“Identificamos que fueron elaborados sin soporte y con firmas falsificadas, y se procedió a interponer denuncia ante la Policía Económica para que investigara el hecho”, explicó el testigo.

La cajera de la empresa, Georgina Sánchez, también declaró que en su libro de registro de personas que llegan a retirar cheques, no aparecen los dos documentos investigados.

El juicio fue suspendido a petición del fiscal Alejandro López Dávila, por la falta de un testigo importante, y el judicial reprogramó la continuación del juicio para el próximo lunes 15 de febrero.

Hechos

Los hechos sucedieron desde el 22 de octubre de 2008, cuando el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, efectuó un convenio marco con Albanisa, para el asesoramiento técnico de los diferentes proyectos de esa firma, entre ellas la refinería, las plantas de generación y ALBA Eólica.

El 19 de octubre de 2009, Leyla González ordenó al área de Contabilidad que elaboraran un cheque por 256 mil 700 córdobas, para lo que usó como soporte falso el pago de incentivos y gastos de personal.

González se presentó a la caja y le encargó a María Lisette Gutiérrez que se encargara de conseguir las firmas libradoras, es decir, la de Francisco López, el vicepresidente de la sociedad, y la de Rafael Paniagua, Gerente General y representante directo de Venezuela.

El mismo 19 de octubre, Leyla González ordenó al área de Contabilidad la elaboración de un segundo cheque, esta vez por 55 mil dólares, poniendo como soporte el mismo concepto y siguiendo la misma operación, con los mismos personajes. De esta manera, el perjuicio total a Albanisa fue de un millón 411 mil 700 córdobas.