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Desde tempranas horas de ayer las personas víctimas de estafa en la empresa Marca Móvil se plantaron frente a la oficina de jurados de los Juzgados de Nejapa, en Managua, donde se realizó la audiencia de juicio a cargo del juez Séptimo Distrito Penal de Juicio, Octavio Rothschuh.

Los ánimos caldeados de los estafados se mantenían como si hubiera sido ayer cuando cada uno entregó entre 300 y 2 mil dólares a la empresa Marca Móvil, para obtener ilusamente una moto o un carro a precio cómodo.

En medio de los reclamos, el asistente judicial fue llamando uno a uno a declarar en la primera etapa del juicio, donde las únicas acusadas presentes eran la venezolana Karen Vanegas, e Irene Peralta, administradora de los salones de belleza de Vanegas, por ser encubridoras del delito de estafa agravada.

Mientras, el mexicano Jorge Tirado, propietario de la empresa Marca Móvil, se encuentra prófugo. Él fue acusado por Lavado de Dinero y Estafa Agravada en perjuicio de más de mil 800 personas que de buena fe pensaban adquirir un automóvil o una moto de dicha empresa.

Señalan a Aura Montalbán
Desde el primer testigo, Germán Estrada, hasta Lenín Miranda, el número 10 de la lista agraviada, afirmaron que quien les había recibido el dinero y firmado contrato era Aura Montalbán, quien fungía en la empresa piramidal con varios cargos, entre éstos el de ejecutiva de ventas.

De todas las testigos, sólo María Mercedes Tenorio fue la única que señaló a la venezolana Vanegas como implicada, ya que según ella, si tenía conocimiento de los documentos debió denunciar para prevenir la estafa.

Sólo Peralta está presa

Una vez que el fiscal Alejandro López solicitara al judicial la suspensión del juicio, el abogado Roberto Mendieta, defensa de Irene Peralta, solicitó al juez que modificara la fianza impuesta de 15 mil córdobas, porque es de imposible cumplimiento para su defendida, y desde el viernes se encuentra detenida en la Dirección de Auxilio Judicial porque no ha podido pagar.

El judicial resolvió mantenerla, ya que para su modificación había elevado la fianza de 5 mil a 15 mil córdobas, valorando el número víctimas y el daño causado, que asciende a más de 28 millones de córdobas. El judicial reprogramó la continuación del juicio para mañana.