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La decisión del papa Benedicto XVI de suspender como sacerdote al misionero de la ciudad de Villamassargia, Marco Dessi, quien fue condenado por crímenes sexuales de tipo pedófilo contra varios menores del Hogar del Niño de Chinandega, fue recibida con beneplácito por Luis David López Guido, quien junto a Marlon Rivas, Oscar Santos, Ricardo Núñez e Irving Estrada, interpusieron la denuncia ante tribunales de Parma, Italia.

“Estoy conforme con esta decisión. Era una de nuestras demandas, que a Dessi se le aislara de Nicaragua y no tuviera acercamiento con niños. Aprecié mucho a Dessi por sus múltiples obras benéficas, pero como ser humano se equivocó”, manifestó el joven.

De acuerdo con López Guido, Dessi abusó entre 1992 y 1997 de por lo menos 100 niños, y tres o cuatro generaciones de niños anteriores a él también fueron abusados por el ex sacerdote.

Un crimen abominable

“Él escogía a niños pobres, tímidos y originarios del área rural para cometer sus delitos sexuales”, dijo Luis David, quien añadió que el misionero italiano tenía a un grupo de jóvenes que se encargaban de seleccionar a los menores para ser abusados, y a cambio recibían regalos.

Precisó que Dessi abusaba de los niños durante las mañanas en el internado del Hogar del Niño. “Obligaba a un grupo de niños a manosearlo”. Él sentía placer, era su fantasía. La primera denuncia fue interpuesta en 1990, y el Vaticano lo retiró del Hogar del Niño; fue cuando construyó el Complejo Betania. El motivo de nuestra denuncia no persigue remuneración económica, sino detener a Marco Dessi, para que no continúe abusando de otros niños”, expresó.

Dijo que no hicieron la denuncia en Nicaragua porque debido a los excelentes contactos de Dessi con diversas autoridades, no se habría hecho justicia, y decidieron interponerla en Italia.

Por su parte, Marlon Rivas afirmó que Dessi es responsable de la situacion que enfrenta, porque a su criterio, el objetivo era alejar al ex sacerdote de Chinandega, para que no continuara abusando de menores, pero el problema se fue degenerando.

“Es una persona enferma que nunca quiso que le ayudaran, porque le gustaba lo que hacía y sabía que era una persona poderosa en Nicaragua. Él estaba seguro de que nadie lo denunciaría, porque era considerado un santo por sus obras sociales”, afirmó.

Añadio que Dessi estaba dispuesto a acabar con la vida de los denunciantes, tal como lo demuestran varias llamadas telefónicas. Actualmente el ex sacerdote guarda prision en Saluzzo (Torino), donde la mayoría de los reos son criminales sexuales.

La condena inicial de Dessi era de 24 años, pero él hizo el Rito Abreviado, es decir, que colaboró con la justicia italiana para poner fin a su caso. La colaboracion le permitió una reducción a 16 años, luego se le reconocieron sus atenuantes, hasta llegar a 8 años, su condena actual.

Creen en inocencia de Dessi

Juanave Cabrera, quien trabajó en el impulso de múltiples obras sociales durante 26 años, cree en la inocencia del ex sacerdote, y siente mucho la decisión que lo reduce al estado laical.

“Sé que el padre Marco está con el Señor y seguirá siendo en su fuero interno sacerdote toda la vida. Pido a los chinandeganos que conservemos sus obras, y espero que recobre su libertad en septiembre u octubre, cuando se dé la apelación”, afirmó.

Cabrera agregó que desde la llegada de Dessi a Chinandega, hace varias décadas, se entregó por entero al prójimo, a su misión en favor de cientos de pobres.

Manifestó que a Dessi le interesa recuperar su dignidad, y no está segura si en caso de salir libre, desee volver a Nicaragua.

Mauricio Zacarías, quien recibió a Marco Dessi cuando llegó a Chinandega hace más de tres décadas, tras haber sido ordenado, manifestó que jamás vio una actitud anormal en el comportamiento del religioso.

“Fui presidente de la directiva del Hogar del Niño, y Marco Dessi, a quien siempre consideraremos sacerdote, es inocente, y confiamos que saldrá libre cuando se haga la apelación este año”, manifestó.

Dijo que ha conversado con Dessi y está lleno de espiritualidad, porque no existe en su corazón odio ni venganza, y que ama a Nicaragua.

Indicó que Marco Dessi, desde muy joven, se entregó a su apostolado en la orden “Jesús Divino Obrero”, impulsando múltiples obras a favor de cientos de familias pobres, por lo que la suspensión como sacerdote es un golpe.