Matilde Córdoba
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El presidente Daniel Ortega trató de tranquilizar ayer a los empresarios que se han estado quejando por las trabas impuestas desde que Nicaragua rompió relaciones con Honduras, en junio del año pasado.

Durante una reunión con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Ortega hizo énfasis en que “no quiere combinar la parte económica y comercial con la parte política”.

Los empresarios han estado presionando al gobierno para que se restablezcan las relaciones con Honduras, porque esto puede perjudicar las relaciones económicas y comerciales con ese país. En lo más candente del conflicto, las fronteras se cerraron, provocando pérdidas millonarias a los empresarios nacionales.

“Que en este sentido estén tranquilos”, insistió Ortega, quien agregó que igualmente el país continuará en las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica.

Recientemente, el secretario de Estado español para Iberoamérica, Juan Pablo De Laiglesia, visitó el país como parte de una gira por el istmo previa a la siguiente reunión entre los negociadores de ambas regiones, que se realizará el 22 de este mes.

“Que el peso político no nos va a afectar para (que podamos) retomar el tema del Golfo (de Fonseca)”, dijo Ortega, refiriéndose a uno de los tantos temas que están suspendidos desde que el ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue depuesto por un golpe militar y Nicaragua rompió relaciones.

El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, recordó al mandatario los múltiples problemas que ocasionó el cierre de las fronteras.