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El viceministro del Trabajo de Costa Rica, Eugenio Solano, destacó en Managua que su Gobierno no sólo tiene interés, sino la “obligación” de velar por la mano de obra migrante, entre ésta la nicaragüense y panameña.

Lo anterior lo recalcó tras reconocer que en una parte del sector de las pequeñas empresas ticas, como las de Construcción y Vigilancia, hay “un grado de abuso” con los trabajadores migrantes, pues éstas por ejemplo aparte de obligar a trabajar más allá de las ocho horas laborales por día, no reconocen, en términos económicos, la carga laboral adicional.

En ese contexto, Solano indicó a EL NUEVO DIARIO que en marzo próximo materializarán un proyecto enfocado en los migrantes, con apoyo de la Secretaría del Trabajo de los Estados Unidos. “Con éste se quiere básicamente la protección de los derechos del segmento, se quiere garantizar el disfrute de sus derechos”, reiteró.

El plan además implica refuerzo en las inspecciones, enfoque en salud ocupacional y acuerdos binacionales “para que el flujo migratorio sea más ágil, eficaz y debidamente controlado”, planteó el funcionario.

A la fecha se calcula un poco más de 400 mil nicas en Costa Rica. De éstos, de acuerdo con datos extraoficiales, el 60 por ciento, o sea 240 mil, tiene una condición de indocumentado, por lo que no accede a servicios tan básicos como la salud.

El ministro aseguró que su Gobierno está en la línea del respeto de los derechos laborales independientemente del status migratorio del trabajador. “Nuestra posición es que todos los trabajadores tienen derecho a ser protegidos en cuanto al disfrute de sus derechos, sea su estatus laboral irregular o no, y a recibir todos los beneficios que eso conlleva”, enfatizó.

“Ya llegó la hora- agregó- de entender eso porque todos somos ciudadanos del mundo, en ese sentido abogamos por sus derechos, esa es la posición de nuestro Gobierno y la del futuro Gobierno (que será presidido por Laura Chinchilla), que sigue la línea nuestra”.

Nicas más eficientes que los mismos ticos

Solano reconoció, tras participar en el foro sobre Responsabilidad Social Empresarial en el marco del DR- Cafta, que los trabajadores nicaragüenses son más eficientes que la misma mano de obra local en sectores como la construcción, donde hay cierto abuso laboral.

“Los trabajadores nicas tienen más expertis y son más esforzados, incluso tenemos que reconocer que la mano de obra nicaragüense hace un gran aporte a la economía nuestra”, apuntó.

En el sector de servicios domésticos, también es reconocido el aporte del segmento nica.

“En este sector estamos de lleno y hemos hecho esfuerzos importantes para que se respete a las trabajadoras domésticas migrantes su condición humana y el ejercicio de sus derechos”, manifestó.

En ese sentido insistió en que “no se vale abusar de la condición de migrantes. Hay preocupación a nivel del Gobierno en no permitir ninguna discriminación a nivel salarial, a nivel de los derechos laborales”, puntualizó.

Nicas vulnerables
El Centro de Estudios y Promoción Social (CEPS) y Cenderos reveló en 2009 que los nicas que van a trabajar a Costa Rica acceden poco a los servicios básicos como el de salud, por miedo a ser deportados por falta de documentación o ser maltratados y rechazados.

Según las entidades, en la zona fronteriza falta definir una política o programa de salud para los migrantes, porque en Costa Rica éstos son rechazados por el personal de Salud. Entre tanto, en la frontera nicaragüense existen centros de salud, pero carecen de personal médico permanente.

“La gente comienza a ser vulnerable desde el momento en que sale de su hogar, y en el camino sufren asaltos, violaciones sexuales y extorsión”, de acuerdo con los organismos.