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Mientras en los principales mercados de los productos nacionales hacen nuevas exigencias sobre el origen de los mismos, y se establecen mayores controles a todo lo que llega a los consumidores, en Nicaragua cada vez es mayor la lista de productos de dudosa procedencia.

Zapatos que provocan malos olores, telas en las que se utilizan químicos desconocidos y en muchos casos prohibidos, artefactos eléctricos que nos muestran la última novedad de la ciencia, medicinas que adelgazan en un abrir y cerrar de ojos, linternas de baterías compradas a precios casi regalados, productos alimenticios vencidos, son la gama de centenares o quizá de miles de productos que se comercializan en los mercados de la capital y cuya vida es efímera, según lo denunciaron organizaciones de consumidores.

Marvin Pomares, Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), muestra una gama de productos que se distribuyen en los mercados del país vencidos o a punto de vencerse. “Todas las semanas hago un recorrido por los centros de compra y siempre me encuentro con una serie de productos vencidos”.

Ejemplifica que hay zapatos de fabricación china a precios bajísimos, pero que “además de ser de mala calidad, provocan malos olores en los pies”. Sin embargo, éste es sólo un producto de un amplio catálogo de artículos que son en realidad una verdadera estafa, ya que su vida útil se reduce a una puesta, una encendida o una sola aplicada.

En aras de mantener la inversión, el gobierno se ha hecho de la vista gorda y ha dejado entrar cantidades de productos que en otros países no han pasado la prueba de calidad ni de seguridad. Sin embargo, en otros países de la región hay fuertes normativas que protegen a los consumidores. “En Costa Rica, el pan no puede permanecer más de 24 horas en los estantes de productos”, afirma Pomares.

El problema es que no hay controles sobre la calidad de productos que ingresan al mercado local, afirma. No hay controles de calidad, ni una instancia que verifique que lo que se está vendiendo es realmente lo que dicen las etiquetas.

Telas con químicos

Ricardo Osejo, directivo de la Red de Defensa de los Consumidores, alertó sobre la entrada al país de prendas de vestir en las que se utilizan químicos que pueden provocar trastornos a la salud, sobre todo de personas alérgicas.

Sostiene que en las empresas textiles de zonas francas se han utilizado químicos para tratar las telas, nocivos para la salud, por lo que recomendó que toda pieza nueva debe ser lavada antes de usarse.

Además, se desconoce el origen de muchas de las telas que se consumen en el país o de las prendas de vestir, nuevas y usadas, que son tratadas con diferentes productos químicos que no se mencionan en las etiquetas.

Sin embargo, más allá de las recomendaciones, asegura que no hay ningún tipo de control que verifique que la introducción de productos al país que evite la circulación de productos que muchas veces han resultado tóxicos.

Incluso, Marvin Pomares muestra un brillo para labios, el cual no contienen ningún tipo de etiquetas, ni fecha de vencimiento ni los componentes que tiene. Sólo se observa el nombre del producto. Nadie sabe lo que contienen todos los productos que se comercializan tanto para adultos como para niños o adolescentes.

Productos vencidos

Pero el problema no es sólo con productos cuya procedencia se desconoce, sino que también en los mercados y en algunas cadenas de supermercados se venden artículos vencidos.

En un sondeo realizado la semana pasada por el Indec, se recogieron muestras de productos vencidos, incluyendo marcas conocidas como Fanta y Coca Cola.

“El problema es que la gente no tiene la costumbre de revisar el producto antes de comprarlo para ver la fecha de vencimiento”, afirma Pomares.

Lo que pasa es que por ejemplo en Estados Unidos, las grandes cadenas tienen que retirar sus productos varias semanas antes de vencerse. Pero es un producto que no se pierde, sino que es comercializado hacia países donde las legislaciones no son tan estrictas.

Es así que muchos importadores compran productos a bajos precios y los introducen al país donde terminan de vencerse, “ofreciendo promociones de productos a mitad de precio”, en un negocio que nadie controla.

Igual sucede con la distribución de medicamentos en los mercados de la capital, los cuales están expuestos al Sol. “Cuando uno compra una pastilla, por el sol ya perdió todas sus propiedades e incluso hasta puede ser dañina para la salud”.

¿Pero quién ve todo esto?, se preguntan las organizaciones de consumidores. “Le hemos mostrado todos estos productos vencidos a la Dirección de Defensa del Consumidor, adscrita al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio”. Ya desde hace varios años diferentes organizaciones han batallado contra este problema, pero los productos continúan distribuyéndose sin ningún control.

Investigan calcomanías
Redacción Central
El Hombre Araña, Dragón Ball Z, Ben 10, entre otros personajes de ficción, estarán siendo investigados por la Procuraduría Ambiental de la República, luego de una denuncia que hicieran padres de familia, donde afirman que el pegamento que traen estas calcomanías chinas tienen sustancias tóxicas.

El Procurador para la Defensa del Medioambiente y los Recursos Naturales, José Luis García, dijo desconocer alguna denuncia en esta institución, pero que investigarán para brindar mayor seguridad a la población, ya que el mayor consumidor de este producto es la niñez.

García expresó que al conocer de la noticia, se comunicó con el doctor Jesús Marín, Director de Salud Ocupacional y Toxicología del Ministerio de Salud, quien le notificó que tampoco tenían información al respecto.

“Para nosotros esto es una campanada de alerta, y por eso vamos a investigar. Además, nos vamos a comunicar con la Dirección de Investigaciones Económicas, DIE, de la Policía Nacional, ya que estos productos traen registros de importación”, señaló el Procurador Ambiental.

Investigan falsificación

Comentó que esta denuncia puede ser una forma de competencia desleal, pero aun así, investigarán sobre el contenido de la pega de estos stickers.

García dijo también que se puede tratar del delito de falsificación, ya que los denunciantes afirmaron que el cartel que prevé el contenido de sustancias tóxicas en estas calcomanías, tiene el sello y las siglas de la Procuraduría General de la República, PGR.