Moisés Centeno
  •   LAS MINAS, RAAN  |
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Antes de que la Policía Nacional emprendiera una misión para capturar a los cuatro narcotraficantes que ejecutaron hace cinco días a dos pobladores de Alamikamba, cabecera municipal de Prinzapolka, en el Caribe Norte, éstos lograron huir, después que pasearon hasta hastiarse por las calles y bares del municipio de Rosita.

“No se encuentran, se han ido, los tipos volaron”, confió ayer un agente del equipo de investigación de la Policía a EL NUEVO DIARIO, cuando se desplegaban en distintas direcciones en esta localidad, con el propósito de ubicar y aprehender a los cuatro sujetos, cuyas identidades pidieron que se reservaran, para no entorpecer el trabajo policial.

La Policía logró obtener la información de que los cuatro narcoejecutores que buscan por todos los rincones y caminos de Las Minas, salieron con facilidad de la zona y se dirigen hacia el vecino país de Costa Rica.

Éstos son señalados de asesinar al mismo tiempo a Sergio Iván Moody Donaire, alias “El Loco”, y a Daniel Simón Padilla Salinas, la madrugada del sábado en la desolada e inhóspita pista de Alamikamba --durante una simulación de compra de dos kilos de cocaína--, donde a cada uno le dieron un tiro de gracia como pago.

La actuación tardía de la Policía en la captura de los narcoejecutores, de los que aseguran están plenamente identificados (incluso sabían de la ubicación y movimientos de éstos), la justificaron alegando el atraso de la orden de detención de un juez de distrito penal de audiencia en Las Minas.

Señalaron que no contaron con la facultad de actuación que les da en esos casos la Ley 228 y su reglamento, porque las horas establecidas se habían agotado.

La orden de detención autorizada por el juez al final fue librada, pero muy tarde, porque los presuntos implicados se habían ido del lugar.

Y es que aparte de que la Policía busca a las cuatro personas involucradas en ese hecho criminal, la familia de los hoy occisos también averigua el paradero de los señalados, al parecer para ajustar cuentas, confió un allegado a ambas familias.