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El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, quien fue propuesto para recibir el Premio Nobel de Literatura en la sexta edición del Festival Internacional de Poesía que se desarrolla en Granada, rechazó tener aspiraciones a este prestigioso galardón. "No, no me interesa", afirmó escuetamente el poeta a la salida del convento San Francisco, donde esta mañana se realizaba uno de los recitales de poesía.

Más de 150 poetas de 58 países que participan en el evento dieron su apoyo a la candidatura del poeta y sacerdote nicaragüense al Premio Nobel de Literatura 2010, informaron los organizadores.

La iniciativa, propuesta por la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), fue apoyada por el poeta salvadoreño Mario Noel Rodríguez y secundada por el francés Michael Gluck en la inauguración oficial del festival.

El evento, dedicado al poeta nicaragüense Azarías H Pallais, con el lema "La poesía es el ángel de la imaginación", congrega a más de 150 poetas de distintos países de América Latina, Europa, Africa y Asia.

La SGAE nominó a finales del año pasado como candidatos al Nobel de Literatura 2010 que otorga la Academia Sueca a los escritores Ernesto Sábato (Buenos Aires, Argentina, 1911), Miguel Delibes (Valladolid, España 1920) y a Ernesto Cardenal (Granada, Nicaragua 1925).

Centroamérica "debe sonar"
"Es necesario que Centroamérica suene, que Nicaragua suene a través de sus actores y Cardenal es la leyenda viva más importante en el escenario mundial" aseveró Rodríguez, tras mencionar que aunque la candidatura del poeta es una propuesta española, Centroamérica se adhiere a ella.

El panameño Javier Romero, por su lado, manifestó que Cardenal "es un mito viviente que vivió los grandes sucesos del siglo XX que estremecieron a Centroamérica, una región olvidada y gobernada por cruentas dictaduras". El Nobel es un premio "sorpresivo" y más allá de si le es entregado, Cardenal "ya lo tiene como uno de los poetas vivos de Latinoamérica y del mundo, que ha reconocido su monumental obra literaria".

El escritor, entre cuya obra destacan el Evangelio de Solentiname (1965) y La Revolución Perdida (2004), también fue propuesto para el Nobel de Literatura en 2005. El también sacerdote de 85 años, con su inseparable cotona blanca y su boina negra, antes de abandonar presuroso el local donde se realiza el conclave agradeció a sus colegas la nominación: "lo agradezco mucho, no lo merezco, lo agradezco porque es para Nicaragua".