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Cuarenta y siete años cumplirá el próximo 30 de mayo el primer asalto bancario ejecutado por una célula guerrillera, antesala del FSLN, sin embargo, uno de sus autores hoy expresa que nunca recibió el respaldo ni de la primera administración sandinista de los años 80 ni de la actual, que preside Daniel Ortega.

Ese ex guerrillero ahora con 68 años de edad y oriundo del barrio Las Latas (Santa Ana) pasa la vida haciendo mandados y acarreando mercaderías en el sector suroeste del Mercado Oriental.

Alfonso Inocente Bojorge Medina, le tocó quedarse en la puerta de la sucursal del entonces Banco de América, que estuvo detrás de donde operó el primer Supermercado de los Mántica, en las inmediaciones de la estatua de Montoya.

Tenía 17 años cuando formó parte de ese comando, después de haber ingresado a la Juventud del Partido Socialista Nicaragüense (PSN) donde lo llevó Efraín Sánchez Sancho.

El PSN y el FLN todavía sin la “S”

Recuerda que estando en la juventud socialista, conoce a Oscar Turcios Chavarría “me comenzó a hablar del Frente de Liberación Nacional (FLN)”.

“No sabía que los Roque que vivían del portón del Cementerio Occidental dos cuadra hacia el lago estaban metidos en eso. Después metimos a Edmundo Narváez Sánchez. Otro que reclutaron fue a Guillermo Mejía Cardenal y así principiamos a hacer reuniones y me involucré en el FLN”.

Asaltaron el banco el 30 de mayo de 1963 como a las 10 de la mañana, después de haber “recuperado” un vehículo de la Casa del Obrero una cuadra al sur.

Integrantes del grupo que asalto el Banco

Los integrantes de la célula que asaltó el banco fueron Edmundo Narváez Sánchez, Guillermo Mejía Cardenal, Alejandro Mora Rivera, Rolando Roque Fonseca, Jacinto Baca Jerez, César Augusto Mora Tercero y por contingencia echan preso a Sergio García Baldelomar, a “quien le decíamos ‘China Roja’”.

Del banco se llevaron 52 mil córdobas, y “ese dinero lo tomó Jorge Navarro quien lo distribuyó para medicina, comida, botas y avituallamiento para los compañeros (guerrilleros) que estaban en el norte de Nicaragua, operando en Patuca y Bocay”.

“Jorge Navarro era un santo”

Dice don Alfonso que Jorge Navarro “era un santo de la revolución, porque ese hombre andaba con chancletas viejas y nunca tomó dinero ni para tomarse un fresco, era un hombre entregado a la lucha revolucionaria”. Todos los que participaron en el primer asalto bancario eran del FLN.

“El Frente Sandinista se forma cuando viene (al país, procedente de Honduras) Carlos Fonseca y es quien le incluye el nombre de Sandinista al FLN, utilizando las tres siglas que la primera estructura usó en Managua bajo la dirección de Jorge Navarro”, dijo.

El eco de Argelia

En una ocasión, cuando don Alfonso estaba en Matagalpa, le preguntó a Navarro del por qué del nombre del FLN. El luchador antisomocista le dijo que fue porque en Argelia había un solo frente que luchaba contra el imperialismo francés y “esto nunca se me ha olvidado”.

La operatividad del asalto al banco estuvo a cargo de Rolando Roque, aunque Jorge Navarro estaba al tanto de todos los movimientos. “En esa época yo no conocía a José Benito Escobar ni a Daniel Ortega”, dice, para luego señalar que logró ver por primera vez al hoy Presidente, en una reunión en la Casa del Obrero, quien ya estaba en una organización revolucionaria. Entonces todavía andaba con sus útiles escolares.

“Dirán que es mentira”

“Estas cosas no las cuento porque nadie me va a creer y van a decir que es mentira porque ando haciendo mandados, barriendo las calles y que si hubiera conocido, en realidad, a Carlos Fonseca estuviera en un buen puesto (…) A los que le he contado en confianza (su vida como guerrillero) me han dicho que por qué no voy a pedir un cargo, pero yo no he pedido nada”.

¿Por qué nunca pidió nada a la primera administración sandinista ni al gobierno actual de Daniel Ortega?, le preguntamos a don Alfonso. Su repuesta fue: “vino Edmundo Narváez a decirme que decía Daniel Ortega que le hiciera una carta porque nos iba a dar una casa”.

La cuarta vez que Narváez lo visitó, le dijo que iba a elaborar la carta, “pero yo le pregunté, mira no quiero casa, quiero 5 mil dólares para hacer una pequeña industria y le hice la carta a Daniel”.

“Pero le pregunté, ¿a quién le va a dar mi carta? La repuesta de Narváez fue ‘se la voy a dar a Jorge Guerrero Gómez El Cuervo’”. Sin embargo, se desilusionó porque en una anterior ocasión, en los años 80, más bien “le jugaron piernas”.