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Gran preocupación existe entre los nicaragüenses indocumentados que viven en el asentamiento La Carpio, en San José, Costa Rica, quienes temen ser deportados por las autoridades de Migración, por lo que piden al presidente Daniel Ortega que gestione con urgencia una prorroga para poder continuar trabajando en el vecino país. Pedro Sánchez Castro, quien tiene 17 años de residir en Costa Rica, aseguró que la preocupación se basa en que el lunes primero de marzo entrará en vigor la nueva Ley de Migración y Extranjería aprobada en agosto de 2009.

Sánchez Castro dijo que la nueva legislación migratoria obligará a los empresarios, hoteles y hospedajes, a levantar una lista de todos los extranjeros que se encuentren de forma ilegal en esa nación.

La norma contempla la obligatoriedad de que los extranjeros que residen en el país coticen a la Caja Costarricense del Seguro Social, así como pagar un canon de 25 dólares anuales.

Además, los empleadores que contraten extranjeros ilegales tendrán que pagar una multa de dos a 12 salarios mínimos, según la nueva ley.

Esta Ley de Migración y Extranjería viene a afectar a todos los nicaragüenses que se encuentran trabajando ilegalmente en Costa Rica, quienes debido a su situación económica no han podido legalizar su situación migratoria, explicó don Pedro Sánchez Castro, quien en representación de los 8 mil nicaragüenses que viven en La Carpio, hizo un llamado al Presidente de Nicaragua para que gestione ante las autoridades del vecino país, que se les otorgue una prórroga para poder seguir trabajando.