Leyla Jarquín
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El Presidente de la República, Daniel Ortega, expresó sus intenciones de reformar la Constitución Política de Nicaragua para adherir a ésta aspectos de la iniciativa de Declaración de Universal de Derechos de la Madre Tierra, que presentaron ayer el padre Miguel D’Escoto y el teólogo y ambientalista brasileño, Leonardo Boff.

El artículo primero de esta iniciativa reza: “El bien común supremo universal condición para todos los demás bienes es la misma tierra, que por ser nuestra gran madre debe ser amada, cuidada, regenerada, venerada como nuestras madres”, según leyó Boff ayer en la Casa de los Pueblos.

Y agrega que “el bien común de la tierra, de la humanidad, pide que entendamos la tierra como vida y por eso sujeta de derechos y dignidad (que) no puede ser apropiada de forma individual por nadie ni hecha mercancía, ni sufrir agresión sistemática por ningún modo de producción. La tierra pertenece comunitariamente a todos los que habitan el conjunto de los ecosistemas”.

La iniciativa está compuesta por varios artículos, pero el teólogo y ambientalista brasileño explicó que el primer artículo contiene la principal intención de la misma. Al respecto, el presidente Ortega dijo que “hay que empezar a incorporar los elementos de esa carta a nuestra Constitución”.

Hojeando la Constitución
“Estuve hojeando la Constitución que promulgamos en 1987, y aquí no hay una sola palabra sobre este tema que hoy resulta de vida o muerte para la humanidad (…) hace falta incorporarlos como Bolivia, Ecuador, Venezuela. Tenemos que incorporar esos principios que nos comprometen en la defensa de la madre tierra”, señaló.

“Quiero comunicar que Nicaragua se adhiere a esta carta, hacemos nuestra la Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y la Humanidad”, agregó el mandatario.

El Presidente insistió en que hay que “sentar las bases para un nuevo modelo de desarrollo que tiene que reconocer, en primer lugar, que hay que luchar para que la Madre Tierra se fortalezca”, pero seguido advirtió que con ello no está ahuyentando a los inversionistas internacionales.

“No estamos ahuyentado a los inversionistas, sino que se trata de que los inversionistas sean respetuosos con la madre tierra, que no vengan a matarla, que vengan a ser acompañantes de la Madre Tierra, y que asuma el compromiso de respetar nuestra leyes y normas para proteger a la Madre Tierra”, dijo.