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La Congregación Israelita en Nicaragua conmemoró por primera vez aquí el Día del Holocausto, con una actividad que incluyó una oración por las víctimas, una exposición del horror vivido por los judíos, y una misa celebrada por monseñor Leopoldo Brenes en la catedral.

Eduardo Translateur Bloch, Presidente de la Congregación Israelita de Nicaragua, expresó que es primera vez que realizan aquí una actividad en conmemoración de los 6.1 millones de judíos exterminados durante la Segunda Guerra Mundial por órdenes de Adolfo Hitler.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), mediante una resolución aprobada en 2005, declaró el 27 de enero de cada año como Día del Holocausto, en conmemoración de la liberación de los sobrevivientes del campo de concentración de Auschwitz, Polonia, uno de los más emblemáticos del exterminio nazi hacia los judíos.

En sus palabras de apertura, Translateur hizo un llamado a trasmitir a las generaciones futuras lo vivido en el Holocausto, para que no se olvide, y nunca más el mundo vuelva a vivir un episodio igual.

Resaltó que en Nicaragua hay hijos y nietos, cuyos padres y abuelos --como los suyos-- fueron llevados a los campos de concentración por el sólo hecho de ser judíos, porque, aunque no todas las víctimas eran judíos, todos los judíos eran víctimas.

El Cónsul Honorario de Israel en Nicaragua, Arturo Vaughan, agradeció a monseñor Brenes por haberlos invitado a participar en la misa de la catedral, y por haber orientado a todos los sacerdotes a orar en las misas dominicales por las víctimas del holocausto.

También agradeció al presidente Daniel Ortega, porque en la última Asamblea General de la ONU comenzó su discurso recordando a las víctimas del Holocausto, y firmó la resolución de condena a la negación del holocausto judío por parte de los nazis.

Afirmó que no se puede permitir iniciativas, como la del presidente iraní, Mahmud Ajmadineyad, quien en diciembre pasado convocó a una conferencia en Teherán para negar la existencia del Holocausto.

Llamó a expresar una condena sin reservas a cualquier negación del Holocausto como acontecimiento histórico, y a rechazar cualquier tipo de acción como las que dieron origen y permitieron que se desarrollara.

Recordó que desde hace 63 años que ocurrió el Holocausto, ha habido personas que han hecho esfuerzos por ignorar el sufrimiento y el horror vivido, y por eso hay que educar para que permanezcan frescos en la memoria de las generaciones, para que nunca se repitan.