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Los habitantes del barrio Monseñor Lezcano hacen un llamado a las autoridades pertinentes para que controlen el ruido provocado por el Casino Karaoke OK, ubicado de la estatua del mismo nombre, media cuadra al Oeste.

“Todos los fines de semana es lo mismo: bulla insoportable y perturbadora, y también en días normales a tempranas horas de la noche no se puede conversar, uno tiene que encerrarse e irse al fondo de la casa. El Código Penal dice que se permiten ese tipo de actividades o negocios siempre y cuando sus locales tengan aislamiento acústico, cosa que no tiene esa discoteca”, declaró Doraldina Zeledón, vecina afectada por el escándalo protagonizado por los visitantes del casino.

Se cansaron de llamar a la Policía
Los pobladores que habitan en las inmediaciones del lugar multifuncional, manifestaron que se han cansado de llamar a la Policía del Distrito II y al puesto de mando central, pero no han recibido ninguna respuesta positiva.

“Ellos dicen que pueden hacer nada porque los dueños del lugar tienen permiso para operar. Al parecer, ni la misma Policía conoce las leyes, porque esa bulla es prohibida”, agregó Zeledón.

Josefina Peralta, otra de las perjudicadas manifestó que “esto ya no se aguanta. El sábado una vecina tuvo que salir a las doce de la noche con sus dos criaturas a buscar dónde dormir, porque no aguantaba el gran escándalo. Sin embargo, el colmo, es que utilicen las paredes de las casas como urinarios, al día siguiente uno tiene que echar detergente para lavar la hediondez”,
señala.

“Aquí estamos totalmente desprotegidos, no tenemos el respaldo de nadie. ¿Sólo porque un diputado es el dueño, vamos a dejar que violen nuestros derechos, de ancianos, niños y de toda la población?”, cuestionó Peralta, aduciendo que a ellos les han informado que el dueño de dicho negocio es Evertz Cárcamo.

Durante el recorrido que hizo END por las inmediaciones señaladas, pudimos constatar que frente al lugar multiusos (casino, karaoke, club nocturno y discoteca), habitan ancianos, recién nacidos, incluso personas recién operadas, las que demandan tranquilidad y descanso, sobre todo en horas de la noche.