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Omar Vílchez, líder del Movimiento de Productores, Comerciantes y Microempresarios del Norte, conocido como Movimiento del No Pago, aseguró ayer a EL NUEVO DIARIO "que harán filas en las microfinancieras para arreglar sus deudas, en cuanto entre en vigencia la Ley de Adeudos", llamada popularmente Ley de Moratoria.

Vílchez planteó lo anterior tras subrayar que el Movimiento confía y está seguro en que el Presidente de la República, Daniel Ortega, "no vetará" la Ley porque fue “consensuada” a nivel de todos los sectores afectados, incluyendo las microfinancieras.

"Las microfinancieras y el señor Julio Flores (presidente del sector) son ingratos, eso es lo que son, al afirmar que no queremos pagar, que no vamos a pagar", apuntó de entrada.

"En el Movimiento anda gente que siempre pagó pero que al verse sin trabajo, al verse quebrado, no tuvo más remedio que dejar de pagar. Pero eso no quiere decir que no van a honrar su obligación en cuanto la Ley se aplique. Todos, todos los miembros irán a hacer filas para ver sus deudas, ése es el sentir de todos", insistió.

De acuerdo con Vílchez, el Movimiento agrupa a 10 mil personas, entre productores y comerciantes. "No son cinco mil como dice Flores, son más. Y la mayoría en condiciones como las que establece la Ley de Adeudos, puede comenzar a pagar sin ningún problema", reiteró.

La deuda más pequeñita, en el seno del Movimiento, es de 200 dólares y la más grande es superior a 50 mil dólares, según Vílchez.

"Para explicarle mejor: el 70 por ciento de los miembros del Movimiento (es decir 7 mil) deben a las microfinancieras de 10 mil dólares para abajo; un 25 por ciento (o sea 2,500 miembros) tiene deudas en un rango que va de 10 mil a 50 mil dólares; y sólo un cinco por ciento (equivalente a 500) debe de 50 mil dólares para arriba", precisó.

“Sólo un 5 por ciento podría tener problemas”

En ese contexto, planteó que sólo ese cinco por ciento tendría "problemas serios" para cumplir con su obligación financiera, aún con la Ley de por medio porque están "quebrados". Aunque eso no quiere decir, según expuso, que no quieran pagar.

De manera que "el 95 por ciento de los miembros del Movimiento van a ir a ver sus deudas, una vez que entre la ley en vigencia, y eso puede ocurrir en los primeros días de abril (próximo). Así que no hay ningún dinero en riesgo… por eso es denigrante que digan las microfinancieras que no queremos pagar", recalcó.

En su caso indicó que no tiene deudas ni con microfinancieras ni con bancos. "Gracias a Dios no debo nada a nadie", aseguró.

Al preguntársele por qué lideraba el Movimiento, manifestó que: "Estoy en el Movimiento porque los productores me lo pidieron, yo fui alcalde de Jalapa, la gente me conoce. Además tengo amigos y familiares que han perdido sus viviendas por deudas con esas entidades que han aplicado tasas de interés hasta del 60, 80 y 100 por ciento, por los cargos y comisiones, y eso es lo que ha pasado con los miembros del Movimiento, con esas tasas nadie puede pagar", aclaró.

Vílchez confirmó que en total la plata a pagar a las microfinancieras oscila entre los 10 y 15 millones de dólares. "Eso es así, pero insisto, no está en riesgo ese dinero, ya que sí se va a pagar", reiteró.

De haber veto, sigue el conflicto

El ex alcalde de Jalapa dijo estar seguro de que el presidente de la República, Daniel Ortega, no vetará la Ley por al menos tres razones.

“Una: el presidente Ortega en todo momento ha pedido que se negocie, desde que conoció de nuestra situación él ha insistido en que haya una negociación; dos: la bancada que impulsó la Ley fue la del Frente Sandinista; y tres: es una ley de consenso, las microfinancieras sí fueron tomadas en cuenta, así que no hay razones para que se vete”, argumentó.

Sin embargo, “si aún con todo eso hay un veto total o parcial a la Ley, pues seguiremos en el conflicto. Consideramos que eso no sería conveniente porque la tasa de interés de por sí es alta, así que nadie va a poder pagar. Si se veta la Ley, las microfinancieras irán con más fuerza a recuperar su crédito; el Estado diría que tienen razón en embargar, en subastar y la gente se va a defender”, advirtió.

“Nosotros --agregó-- hemos venido haciendo concesiones: comenzamos pidiendo que se reestructuran las deudas con una tasa de interés del 8 por ciento, luego se subió a 12 por ciento y luego en el Parlamento se subió a 16 por ciento, y lo aceptamos en aras de resolver el problema, así que hemos dado demostraciones de querer resolver el asunto”.