•  |
  •  |
  • END

En estos días sin fin, una mujer va de Herodes a Pilato clamando por justicia pues, como muchas otras mujeres de nuestro país ha sido violada. Nadie le responde. Se aproxima Semana Santa y esa mujer es símbolo de adolescentes y niñas que han vivido su propio calvario de violaciones, abusos y violencia intrafamiliar.

No solo la belleza interior y la hermosura exterior caracterizan a la mujer nicaragüense, sino sobre todo sus agallas cuando los hombres huyen dejándolas preñadas o cargadas de hijos. Viven todo el año su semana de pasión y sufrimiento. Por eso este año, nosotros, mujeres y hombres del Centro Nicaragüense de Escritores, queremos con estas insuficientes palabras  expresarles nuestro reconocimiento en el Día Internacional de la Mujer.

Porque Nicaragua entera es esa mujer encarnecida y explotada, asumiendo solitaria la aplastante carga económica de mantener un hogar. La Nicaragua-Mujer, lavandera, cocinera, maquiladora, afanadora y a la que algunos desalmados intentan prostituir aprovechándose de sus necesidades o algunos políticos instrumentalizar con fines electoreros.

Ciudadana de último minuto. Ciudadanas a la hora de la muerte o de las votaciones, que en Nicaragua es igual. Sea éste nuestro reconocimiento, en su eterno y a veces infernal día, a la mujer mujer. A la Mujer-Nicaragua. Sea éste nuestro reconocimiento a la Mujer-Cristo.


Luis Rocha Urtecho.

Presidente.

 
Mario Urtecho.

Secretario General.