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El canciller Samuel Santos calificó de “vivianada” la solicitud de Costa Rica ante Naciones Unidas, de demarcar los límites marinos con Nicaragua en el Océano Pacífico, incluyendo para sí parte de la plataforma nicaragüense. Sin embargo, el mismo Santos no tomó la palabra a los vecinos del sur, cuando le invitaron a que juntos pidieran árbitros para delimitar las fronteras en el Pacífico y el Mar Caribe, de acuerdo con documentos en poder de END.

“Es una vivianada (de Costa Rica), no es correcto. Que el pueblo tenga la absoluta seguridad de que así como hemos defendido en el caso de Honduras y de Río San Juan, así estamos defendiendo esta situación”, dijo Santos ayer durante la firma de canje de notas de proyectos con Japón.

Santos prefirió no explicar el proceso que se está llevando, y aseguró que el equipo nicaragüense trabaja en él desde que Costa Rica envió la comunicación a la Oficina del Secretario General de las Naciones Unidas.

“(El proceso) lo podés averiguar vos, es largo, pero eso no es lo importante, ya se está trabajando en eso, desde el primer día”, agregó Santos. A pesar de que END ha pedido reacciones a las autoridades costarricenses sobre el tema, no han querido hacer comentarios.

Las declaraciones del Canciller se dieron luego de que indagaciones de EL NUEVO DIARIO, revelaran que Costa Rica pretende afectar territorio nicaragüense en el Pacífico, al solicitar la demarcación en ese Océano, de los límites marinos con Nicaragua, que estiman les concede la Convención de las Naciones Unidas sobre Derechos del Mar (Unclos, por sus siglas en inglés).

En esa petición se destaca principalmente lo concerniente a fondo marino, por los ricos yacimientos minerales que podrían explotar en el futuro, pero en sus proyecciones, de acuerdo con un mapa obtenido por este medio en San José, se cercena una gran parte del territorio nicaragüense
El 11 de mayo de 2009, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica, ese país presentó ante la Oficina del Secretario General de las Naciones Unidas, información preliminar sobre los límites externos de su plataforma continental, para hacer su solicitud de acuerdo con el artículo 76 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Costa Rica pidió ir juntos ante ONU
Pero contrario a lo que se podría pensar, Costa Rica sí había pedido a Nicaragua recurrir juntos a la Unclos. En abril de 2007, el canciller de Costa Rica, Bruno Stagno, al protestar a Nicaragua por la captura de una embarcación de su país en aguas que San José considera propias, invitó a su homólogo nicaragüense Samuel Santos, a ir juntos ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, para, de una vez por todas, pedir la delimitación de las fronteras marítimas entre ambos países, tanto en el Mar Caribe como en el Océano Pacífico.

El 13 de abril de ese año, el jefe de la diplomacia de Costa Rica envió a Santos la misiva rechazando la versión de Nicaragua, relacionada a que la detención de la embarcación “El Privilegio”, por parte de autoridades militares, hubiese ocurrido en aguas nicaragüenses, y propuso solicitar al Secretario General de las Naciones Unidas, la designación de expertos para la fijación definitiva de la delimitación marítima entre ambos países.

“Más aún, propongo a Vuestro Ilustrado Gobierno que, para la fijación definitiva de la delimitación marítima en nuestros mares territoriales, de conformidad con la citada Convención (de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982), tanto en el Océano Pacífico como en el Mar Caribe, le solicitemos al Secretario General de las Naciones Unidas designar a tres expertos internacionales, con amplia experiencia en el tema y de reconocida integridad, para realizar las mediciones correspondientes con el fin de establecer dicha delimitación”, expresó Stagno en su misiva a Santos.

“Ello significaría necesariamente que Nicaragua pretende como propias las aguas localizadas en las coordenadas 11° 01´49” Latitud Norte, 85° 49´53” Longitud Oeste, de acuerdo con el Acta de Sondeo No. 772 de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, fuera de la línea de equidistancia que establece el Derecho Internacional. Lógicamente, mi Gobierno rechaza categóricamente tal pretensión”, agrega la comunicación.

Respecto del lugar de la detención de la embarcación, la Cancillería afirmó que las “coordenadas se ubican sin ninguna duda en aguas territoriales costarricenses de conformidad con dicho artículo 15 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”.

La Cancillería costarricense también manifestó que “no tiene la práctica internacional de “imponer unilateralmente” su voluntad a otros países, sobre todo a aquellos “países vecinos”, y expresó que muestra de ello ha sido la conclusión “satisfactoria y exitosa” de tres procesos de delimitación marítima con otras tres naciones vecinas: Panamá, Colombia y Ecuador.

Costa Rica reiteró la “disposición de continuar las pláticas para la suscripción de un Tratado de Límites Marítimos entre nuestros países”, y dijo que continúa a la espera de la reactivación de los trabajos, descontinuados por Nicaragua en octubre de 2005.

Pero todo hace indicar que la Cancillería nicaragüense no respondió de manera positiva a esa propuesta de la vecina del sur, pues el 11 de mayo de 2009, presentó de manera unilateral los límites marinos con Nicaragua, que estiman les concede la Convención de las Naciones Unidas sobre Derechos del Mar (Unclos, por sus siglas en inglés), principalmente lo concerniente a fondo marino, por los ricos yacimientos minerales que podrían explotar en el futuro. Las proyecciones costarricenses cercenan una gran parte del territorio nicaragüense, según expertos en Managua.

Tanto el ex canciller Norman Caldera, como el ex asesor jurídico de la Cancillería y experto en Derechos Internacional, Mauricio Herdocia, coincidieron en afirmar que los trazos que contiene el mapa presentado por Costa Rica, afectan la soberanía de Nicaragua en su plataforma continental en el Pacífico.

“El mapa supuestamente presentado por Costa Rica, incursiona en espacios marítimos de Nicaragua”, dijo Caldera, mientras que Herdocia indicó que en “la proyección de Costa Rica de su frontera marítima en el Pacífico, se puede observar con claridad que los espacios pretendidos incursionan dentro de los espacios marítimos de Nicaragua y su frente marítimo”.

Ambos dijeron confiar en que Nicaragua presentará su propuesta ante la Comisión de Límites de la Unclos, antes de que se venza el plazo, estimado para el 3 de junio, pero Santos ayer no habló de ello.

Tinoco: “Por eso es que quieren tercería”
Para el ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco, el mapa confirma la preocupación que tiene Nicaragua por la tercería que solicitó Costa Rica, en el caso del diferendo con Colombia, pues existen intereses de ambos países para afectar los derechos de Nicaragua en sus plataformas continentales del Pacífico y El Caribe.

“Ese mapa lo que indica es que tiene base la inquietud nicaragüense de cuál puede ser la posición de Costa Rica en relación con el tema del Caribe, porque lo estratégico para nuestro país está en el Caribe, y en el diferendo con Colombia, si Costa Rica saliera con una tercería que de alguna forma respalde argumentos de Colombia, pues definitivamente nos afectaría”, dijo Tinoco.

Indicó que en el Pacífico, Costa Rica tiene acuerdos con Colombia, y que por eso no es remoto que la vecina del sur en busca de algún tipo de concesiones de Colombia en el Pacífico, le eche una mano en el diferendo que tiene con Nicaragua en el Caribe en detrimento de los intereses de Nicaragua. “Es por eso que Nicaragua se opone a que exista tercería tica”, dijo.

Consideró que la reacción del Estado de Nicaragua no debe enfocarse en reacciones públicas virulentas, ni en la estridencia, pues lo más indicado es tomar todos los elementos planteados por Costa Rica e ir midiendo con el equipo jurídico de Nicaragua en La Haya, el tipo de pasos que se deben ir dando.

“Aquí no se trata de reaccionar con hígado, sino con serenidad y basándose en los derechos legítimos de Nicaragua, que a su vez están basados en el Derecho Internacional, en la Convención de Derechos del Mar”, concluyó.