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El canciller Samuel Santos rechazó en su momento la invitación que hizo su homólogo costarricense, Bruno Stagno, para que juntos pidieran a la ONU árbitros que ayudaran a delimitar las fronteras en el Pacífico y el Mar Caribe. Santos le hizo ver a Stagno que si bien su intención era buena, no se podía perder de vista sus acuerdos con Colombia, los cuales buscan afectar a Nicaragua en su territorio.

El pasado martes, Santos dijo que las pretensiones de Costa Rica en el Pacífico, son “una vivianada” de los vecinos del sur, pero se negó a brindar detalles de lo que había ocurrido desde que inició el caso hasta el momento, y aseguró que se estaba trabajando en el asunto.

Pero ayer nos hizo llegar la carta que remitió a Stagno el mismo 13 de abril de 2007, cuando recibió la comunicación del canciller tico en la que “celebra la voluntad” de ese gobierno por demarcar los límites marinos con Nicaragua en el Océano Pacífico, pero le hace saber que no la acepta por considerar insanos los acuerdos firmados entre Colombia y países del istmo como Costa Rica y Honduras.

“Si bien es cierto que mi Gobierno celebra la voluntad del Gobierno de Costa Rica de efectuar trabajos para la delimitación de las fronteras marinas de ambos países en el Mar Caribe y en el Océano Pacífico, la República de Nicaragua no puede pasar inadvertidas las pretensiones colombianas de apoyar sus reclamos con base en acuerdos suscritos con países vecinos de Nicaragua”, escribió Santos.

En la carta, Santos hace hincapié en que la detención de la embarcación costarricense “El Privilegio” fue legal, y que la acción de la Fuerza Naval “tuvo lugar en el contexto del cumplimiento de sus planes de protección de los recursos pesqueros y de lucha contra las actividades ilícitas en el mar”.

Añadió que era contradictorio que se pidiera acudir juntos ante la Convención de las Naciones Unidas sobre Derechos del Mar (Unclos, por sus siglas en inglés), cuando al realizar el reclamo por la captura de la nave impone unilateralmente un límite en el Mar Territorial, al afirmar que “las aguas territoriales de Costa Rica en el Océano Pacífico se encuentran ‘más al norte de las coordenadas donde se detuvo a la embarcación’”.

De igual forma Santos escribió que “en lo relativo a las negociaciones para la suscripción de un Tratado de Límites Marítimos entre nuestros países, llamo su atención, señor ministro, que a la fecha los trabajos efectuados por la Subcomisión Técnica de Límites y Cartografía han estado enfocados en el intercambio de información técnica, en la calendarización de actividades y en la realización de inventarios de los recursos disponibles, entre otras cosas”.

El canciller nicaragüense no ha dicho nada relacionado con la preparación de las aspiraciones de Nicaragua en el Pacífico, documento que tendría que presentar ante la Unclos a más tardar el 3 de junio próximo cuando se vence el término para ello.

Pedirán explicación
El ex canciller de Nicaragua y actual presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional, Francisco Aguirre Sacasa, dijo que solicitarán al canciller Santos que les explique qué es lo que han hecho hasta el momento frente a las pretensiones de Costa Rica en el Pacífico, entre varios temas pendientes con él.

“Nosotros vamos a volver a proponer una reunión al Canciller para abordar todos los temas pendientes y por supuesto, éste va estar en la agenda, porque es de vital importancia”, dijo el ex ministro, quien llamó a Santos y al equipo de la Cancillería a estar atentos a los movimientos de la vecina del sur.

“Yo creo que los ticos tienen un apetito insaciable en cuanto a los temas territoriales, y ahora están atrayendo su atención del río San Juan y el Caribe a la zona del Pacífico; algunos podrían creer que se trata de un deseo de establecer los límites en las aguas territoriales, pero esto es parte de un patrón de comportamiento de los costarricenses que tenemos rato de estarlo viendo”, afirmó.

Resaltó que la intención costarricense se da en el gobierno saliente del presidente Oscar Arias, con quien Nicaragua ha tenido relaciones “tirantes”, y esta acción más que llevar a un detente de roces entre países vecinos, lo que hace es tratar de envenenar las relaciones entre el gobierno de Nicaragua y el entrante de Costa Rica.

Los tropiezos de Santos
Aguirre hizo ver que un elemento importante que debe destacarse es la falta de coordinación entre el canciller Santos y el presidente Ortega, porque no armonizan criterios, y eso puede ser aprovechado por los vecinos con quienes mantenemos diferendos.

“Como ejemplo te menciono lo que pasó recientemente, cuando el canciller Santos dijo que Costa Rica tenía derecho a tercería en el caso de Nicaragua con Colombia, y un día después el presidente dijo que Costa Rica nada tiene que hacer en ese asunto”, señaló.

Otro elemento mencionado por el ex canciller es que Santos viaja mucho y lo hace solo, casi nunca acompaña al presidente en sus giras internacionales, además, que aparentemente no existe una comunicación oficial entre ambos.

“Ahora que estuvo la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, por la región, y que montó una mini cumbre en Guatemala, se le preguntó a Santos si el país asistiría, y dijo que ‘hasta donde él sabía, Nicaragua no iba a llegar’, dejando abierta una duda, dejando abierta la debilidad de la comunicación entre él y el presidente Ortega”, indicó.

Recordó que cuando fue canciller, entre Arnoldo Alemán y él había una comunicación estrecha, de llamarnos por lo menos una vez por día para hablar de diversos temas diplomáticos; lo acompañaba a todos los viajes internacionales en donde era necesario que estuviese ahí, y yo sabía cuándo y quiénes iban a asistir a tales eventos.

Otra cosa inexplicable es la falta de embajador en Washington, porque el Canciller es la persona que debería estar más preocupada por la falta de representante formal de Nicaragua en esa embajada.

Silencio tico
El gobierno de Costa Rica no respondió a las declaraciones del canciller Samuel Santos, quien valoró de “vivianada e incorrecta”, la solicitud de este país por ampliar su plataforma marítima en el Océano Pacífico, con trazos que afectan territorio nicaragüense.

Las autoridades ticas no se han referido al tema, y, al parecer, continuarán de esa forma al estimar que el caso ya está en la instancia que debe estar, que están cumpliendo en tiempo y forma las etapas del proceso, y que esperarán a que la entidad de Naciones Unidas se pronuncie.

La Cancillería costarricense mantiene el criterio de no usar a los medios para dilucidar aspectos diplomáticos, sino emplear los canales oficiales correspondientes.

Sin embargo, trascendió que personeros del gobierno tico se mostraron sorprendidos de por qué hasta ahora ex funcionarios gubernamentales de Nicaragua y expertos se refieren a un tema que ampliamente fue público cuando se presentó el año pasado.

“Es raro que hasta que un medio de comunicación (EL NUEVO DIARIO) presenta el tema, ahora salgan montones de expertos opinando sobre una petitoria que fue ampliamente difundida, y que incluso está al acceso del público en el sitio web de la Cancillería”, expresó un funcionario que pidió no citar su nombre.

Asimismo, consideró que se está haciendo una mala interpretación al presentar a Costa Rica como una nación con planes expansionistas en asociación con otro país (Colombia), y que se pretende cercenar territorio marítimo nicaragüense.

“El país sólo está haciendo uso de derechos que se establecen en la Convención de las Naciones Unidas sobre Derechos del Mar. Nicaragua igual puede acudir, incluso le invitamos para dirimir y establecer los límites en el Pacífico, y su negativa o no es un derecho que también tienen”, expuso.

En tanto, el abogado de origen nicaragüense, Oscar Lanzas, comentó que se debe “tener mucho cuidado con las intenciones de los ticos”, porque con el río San Juan lograron obtener los beneficios turísticos que siempre pretendieron de forma oculta, porque públicamente decían que era la navegación armada.

“Los ticos, a través de la historia, han demostrado que son habilidosos y que saben aprovechar las debilidades de los gobierno nicas. Esto no podría ser la excepción, si tomamos en cuenta que nuestra Cancillería no ha dicho nada transparente al respecto. Ojalá no se dé otra salida diplomática que beneficie sólo a los ticos”, acotó Lanzas.

¿Honduras pedirá tercería?
Ayer, dos periódicos hondureños destacaron que ese país podría perder unos 14 mil kilómetros cuadrados de su soberanía marítima porque no ha solicitado intervenir en un juicio por la plataforma marítima entre Nicaragua y Colombia.

En la actualidad se ventila este juicio por los derechos de explotación de una zona en el Mar Caribe. Éste se encuentra en la fase final, pero hasta el momento nuestro país no ha solicitado intervenir a diferencia del gobierno costarricense.

De acuerdo con expertos en la materia, si la Corte Internacional emite una sentencia, Honduras podría perder su soberanía sobre las aguas marítimas, indicaron El Heraldo y La Tribuna.

Desde 2008, Costa Rica pidió toda la documentación del caso, y en febrero de 2010 solicitó intervenir por considerar que su soberanía podría ser afectada.

Managua consideró en esa ocasión que se le afectaba parte de su soberanía, por lo que presentó su documentación en La Haya, pero Honduras nunca solicitó su intervención.

Con la colaboración de José Leonel Mendoza