Rafael Lara
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Organizaciones sindicales denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, la represión de la que son víctimas en las instituciones estatales, sin que ninguna instancia haga valer sus derechos laborales.

Carmen María Gutiérrez, secretaria general del sindicato de la Alcaldía de Santo Tomás, Chontales, afiliado a la federación “René Cisneros”, de la CST, fue una de las ocho personas despedidas recientemente en esa institución. Ella alegó que ésta fue una represalia de la administración, luego de haber conformado el sindicato.

“Lo conformamos el 27 de noviembre de 2009, porque no soportábamos la esclavitud y la explotación laboral, quedando legalmente constituidos el 23 de diciembre, pero trece días después, el empleador de esta alcaldía sandinista despidió a tres de la Junta Directiva sindical y a cinco afiliados, por supuesta reestructuración administrativa y recorte presupuestario”, aseguró, mencionando que prueba de la represión administrativa fue la solicitud de disolución del sindicato.

Gutiérrez señaló que esa fue la culminación de la represión, la cual inició con la vigilancia continua por parte de la dirección edilicia, haciendo fotografías de las sesiones sindicales y maltratando a los miembros participantes, la mayoría recolectores de basura y de módulos de construcción.

Igual en el Hospital Alemán
Por otra parte, Roberto López Rivas, secretario adjunto del sindicato independiente del Hospital Alemán-Nicaragüense, comentó que su caso viene desde 2006, y el acoso y la represión en su contra no se ha detenido, abriéndole una serie de causas contra él en el Ministerio del Trabajo, sin fundamentos y desestimadas.

Sobre esto, el afectado presentó un legajo de documentos sobre los casos, como parte de un compendio que recopila la serie de acciones administrativas en su contra y otros dirigentes sindicales.

Dichas acciones terminaron con la cancelación de su contrato por ausentarse dos días, por participar en una actividad fuera del país, a pesar de haber informado de su ausencia antes de irse.

“En la actualidad, algunos de los dirigentes del sindicato independiente han sido absorbidos por la Federación de Trabajadores de la Salud, Fetsalud, para evitar ser despedidos”, dijo López.

Enacal y Aduanas también denunciadas
Otro caso fue expuesto por Romeo García, secretario general del sindicato “José Benito Escobar”, de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, quien mencionó el despido arbitrario de la trabajadora Marta Joya.

“El 12 de febrero, en compañía de dos compañeros de trabajo, sufrieron un accidente en horas laborales, en acciones de las cuales sus superiores tenían conocimiento y bajo su autorización, sin embargo, tras una lesión múltiple en la pelvis, a pesar de que su salud está en grave riesgo, por capricho de la administración se le negó la hoja de Notificación de Accidentes de Trabajo”, relató.

Agregó que “los superiores no consideraron el accidente un riesgo laboral, aunque el mismo estaba soportado, lo que consideramos una arbitrariedad más de esta institución en menosprecio de los derechos laborales”, indicó García.

Así mismo, César Antonio Díaz Rayo, ex trabajador de la Dirección General de Aduanas, también se quejó por la suspensión de su contrato sin mayores especificaciones.

“Por diez años fui sindicalista, hasta junio del año pasado, luego que la administración prácticamente se adueñó del sindicato adscrito a la Unión Nacional de Empleados. Entonces me despidieron, e interpuse una demanda en los juzgados laborales que está pendiente, así también la comisión de apelación del Servicio Civil y Carrera Administrativa, la que manda a revocar el despido”, comentó Díaz.

Carlos Alberto Guadamuz, abogado del Cenidh, quien da acompañamiento legal a los casos, hizo un llamado a las instituciones a que se acaten las leyes establecidas y se respete el fuero sindical, además, que las instituciones encargadas deben poner mano dura a instituciones que se burlan de sus resoluciones.