•   Pekín / El País  |
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China se sumó el miércoles al agitado debate sobre el origen del calentamiento global, que se dio por superado en 2007 con apoyo de la mayoría de los científicos, pero que resurge. Xie Zhenhua, negociador sobre el cambio climático y vicepresidente de Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (órgano responsable de la planificación económica del país), afirmó que aún existen muchas discrepancias sobre las causas del calentamiento del planeta, pero aseguró que Pekín mantendrá su compromiso para luchar contra el mismo.

“Aún hay dos puntos de vista distintos en la comunidad científica sobre la causa del calentamiento. Mucha gente, la corriente principal, afirma que la quema de grandes cantidades de combustibles fósiles durante el proceso de industrialización ha causado un incremento de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento”, declaró en la sesión anual del Parlamento chino, en Pekín, informa Reuters. “Otro punto de vista mantiene que la razón principal es cambios en las manchas solares o cambios naturales del medio ambiente. E incluso hay un punto de vista más extremo que dice que la influencia del ser humano en la modificación de la naturaleza sólo puede ser minúscula”.

Secuelas de una Copenhague sin fuerza
Xie, sin embargo, defendió que, “en lo que respecta a los gobiernos, dado que el desarrollo a largo plazo del cambio climático causará un gran daño a la humanidad, es mejor creer que está ocurriendo que creer que no está ocurriendo”. La declaración llegó sólo un día después de que China e India suscribiesen el Acuerdo de Copenhague, el vago texto que acordaron los países en la capital danesa y que sólo fija objetivos voluntarios. Las palabras de Zhenhua suponen un nuevo varapalo a la lucha contra el cambio climático, en caída libre desde noviembre. Entonces, el pirateo de correos electrónicos entre científicos de elite reveló el uso de un lenguaje poco apropiado --en el mejor de los casos-- o de un intento por exagerar el calentamiento según los críticos. Después llegó el fracaso de Copenhague y el Panel Intergubernamental de Cambio Climático admitió errores de bulto en su informe de 2007.

Ese informe, que fue aprobado en Valencia (España) con presencia de todos los gobiernos, incluido el chino, confirmó que el calentamiento era “inequívoco”, y que con más del 90% de probabilidades se podía atribuir a la emisión de gases de efecto invernadero, principalmente el CO2, producidos por la quema de combustibles fósiles, algo que defienden la inmensa mayoría de la comunidad científica.

La esperanza de lograr un tratado vinculante para contener estas emisiones se diluye cada día. El martes, la Comisión europea admitió que no era realista esperar ese tratado en la Cumbre del Clima de Cancún (México), en noviembre.

El negociador chino instó a Estados Unidos a que adopte un mayor compromiso en la lucha contra el desafío climático, y afirmó que Pekín está dispuesto a aceptar “consultas y análisis de la comunidad internacional, pero no un escrutinio invasivo” de sus emisiones.