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Un desabastecimiento de ciertos productos alimenticios, combinado con el aumento del precio de los mismos, registraban ayer los mercados capitalinos, como parte de los efectos del cierre de las fronteras a una variedad de rubros importados, que implementó el gobierno nicaragüense por varios días.

Varios comerciantes del mercado “Roberto Huembes” señalaron que los problemas con la distribución de una serie de productos alimenticios la venían enfrentando desde hace dos meses, tiempo en que los camiones que traen las verduras se volvieron inconstantes, pero que se agudizó en los últimos días.

Ana Palacios, una de las comerciantes del mercado, aseveró que “casi todas las verduras están caras. El saco de zanahorias antes valía 300 córdobas y ahora está a 500, por unidad pasó de tres a cinco córdobas; también el tomate, ahora la cajilla cuesta 500 córdobas cuando estaba a 350 ó 400 córdobas”.

Juan Carlos Zúñiga, otro de los comerciante de productos perecederos, señaló que las fuertes alzas de los productos no les dejan ganancias, sólo deudas.

Agregó que en un lapso de dos semanas el precio de la cebolla pasó de 600 córdobas el quintal a un extraordinario precio de un mil córdobas, por lo que la libra que antes se cotizaba a ocho córdobas, ahora puede adquirirse hasta en 12.

Distribución irregular de pollo
Por su parte, Douglas Valle, vendedor de pollo, indicó que los camiones distribuidores de carne de pollo no han estado cumpliendo con el total de pedidos y su visita pasó de ser diaria a dos veces por semana.

“Diariamente compramos de 2 mil a 3 mil libras de pollo, pero ahora lo máximo que los distribuidores nos están trayendo son 700 libras y está mas caro; ya no hay ganancias, porque ofertamos la libra del producto a 21 y 23 córdobas a los clientes, cuando antes lo más caro eran 19 córdobas”, apuntó.

Valle lamentó la situación. “Trabajamos por no decirle a la gente que no hay, pero uno a uno están desapareciendo los tramos, porque se nos está acabando el dinero; no hay ganancias y todos los productos están por las nubes”.

Las empresas repartidoras han prometido a los comerciantes que en los próximos días normalizarán la distribución en los mercados, pero que los precios no bajarán, debido al aumento en los costos de operación.