•  |
  •  |
  • END

Humberto Ortega Saavedra consideró que la cooperación venezolana privatizada a través de la sociedad Alba de Nicaragua S.A., debería ser de Estado a Estado, ajustarla a la ley y a la ética, para darle mayor transparencia e integrarla al desarrollo del país con sentido de nación.

Durante la entrevista brindada la semana pasada a END, negó tener intereses con la empresa Eolo S.A., socia mayoritaria del consorcio Amayo e involucrada en la producción de energía eólica, pero admitió que pujó por ellos en una reunión celebrada en el trasatlántico del magnate mexicano Carlos Peralta, anclado en las costas de San Juan del Sur, a finales del año pasado.

Ortega hizo un llamado a tratar con responsabilidad los temas de los diferendos limítrofes con Costa Rica y con Colombia, para no caer en el chovinismo, pues eso podría arrastrar problemas a los miles de nicaragüenses que habitan en el vecino país del sur, en donde él niega vivir, pues su residencia ha sido siempre Nicaragua. “Quienes dicen que vivo en Costa Rica lo hacen para descalificar mis posiciones”, aseguró.

El manejo de la cooperación venezolana a través de la sociedad Albanisa se critica porque se dice que algo que se supone es para el beneficio de la población se maneja de manera discrecional y privada, ¿cómo observa ese fenómeno usted?
Yo creo que aquí lo más importante es que Nicaragua tenga cooperación, y si se trata de una cooperación tan importante como la venezolana, es bueno que Nicaragua la tenga siempre y no sólo con este gobierno que tiene una afinidad mayor con el del presidente Hugo Chávez.

Una cooperación como la de Venezuela en términos tan extraordinarios como los que se le están presentando a Nicaragua, que tiene una cuestión de mucha afinidad política por la relación de Daniel y de Chávez, hay que aprovecharla, pero ir haciendo que esa cooperación, trascienda la afinidad política y vaya siendo más estatal.

El capital del partido
Es lógico que un partido fuerte como el Frente Sandinista trate también de tener su propia acción de financiamiento, y si todo se hace en el marco de la ley.

Se hace misterio
El problema es que está la estatal Petronic como socia de esa empresa.
Bueno, es que si de lo que estamos hablando es que la cooperación de Venezuela debe ser más interestatal o de sociedades privadas, ya esas modalidades son discutibles, lo importante es que se ajuste a la Constitución, a la ley y a la ética, al ejercicio de esas prácticas, lo importante creo yo es que el petróleo siga viniendo a Nicaragua.

Realmente no conozco a fondo cómo está constituida esa cuestión accionaria del ALBA, y sería atrevido meterme a eso, pero sí sé que en todo caso, ese es un asunto que podría discutirse, verse y mejorarse, porque lo que ha faltado realmente --y se lo he dicho yo a gente del gobierno-- es más comunicación de la que se hace con los medios, porque lo que no se explica se hace misterio, y en este caso es lo que ha ocurrido.

Hablando de empresas y sociedades, a usted se le vincula con la empresa Eolo S.A., ¿tiene usted efectiva relación con ellos, es socio, es amigo?
Lo que ocurre es lo siguiente: Yo desde la época de doña Violeta, siempre he tenido conciencia de que una democracia política sin un fortalecimiento económico, no funciona. Si no se produce, ¿qué vas a repartir?

Desde 1990 cuando se logró la paz, el primer esfuerzo de cooperación seria que hice fue contribuir con el gobierno de doña Violeta, y me fui a Taiwan, y ayudé en el proceso de configurar un apoyo a Nicaragua para su balanza de pago, su deuda y todas sus necesidades con ese país, y fuimos con el ingeniero (Antonio) Lacayo, y se logró en ese momento un apoyo sustantivo de varias decenas de millones de dólares para Nicaragua.

También en ese gobierno, por mis relaciones con grandes inversionistas mexicanos, entre ellos este grupo (Empresarial Internacional IUSA), los traje, se reunieron con doña Violeta y con Antonio Lacayo. Querían comprar el proyecto geotérmico “Patricio Argüello”, pero por las mismas circunstancias políticas que vivía el país en aquel momento, esa inversión no cuajó.

También traje una gente de Hong Kong para que en ese momento (1990-1991), cuando había unas ocho mil o diez mil personas en la Zona Franca, vinieran aquí a abrir miles de plazas de empleo, y por razones políticas empezaron a atacar, a decir que los chinos que yo traía eran mafiosos, que estaba yo detrás, y nuevamente fracasaron los intentos, es decir, yo siempre he querido que se invierta en el país y a mí me busca mucha gente, inversionistas a quienes ni conozco.

¿Y por qué lo buscarán precisamente a usted?
Porque me ven como un factor, como un hombre que tiene cierta credibilidad, y me buscan para que les explique si el país es viable o no, me ven como un hombre independiente que tengo determinada autoridad y comunicación con los sandinistas y con los no sandinistas, y en ese sentido, con todo y los problemas, yo les digo que este país es viable, que queremos que venga inversión, pero como individuo no tengo ninguna participación en ninguna de esas cosas.

Eso sí, tengo relaciones con Eolo, es cierto que nos reunimos en San Juan del Sur con (Carlos Peralta) que es un hombre multimillonario, vino en su yate, un trasatlántico que tiene siete pisos, helicópteros y todo, nos reunimos y ha sido dificilísimo, porque se trata de luchas de poder económico, porque los de Amayo no querían que entrara y es normal que exista eso, pero ojalá y que esos fueran los pleitos que tuviéramos, por ver quién pone más reales en el país, no que si aparece alguien ligado al sandinismo, lo ven que quiere entrar en la jugada, y eso es malo, porque siempre quieren ver a los sandinistas pobres, no pueden ser empresarios, y el poder económico siempre debe estar de un lado.

Mi hermano y yo
El consorcio estadounidense Amayo recuperó en octubre del año pasado su licencia de generación de energía eólica para construir la segunda etapa del proyecto (Amayo II), pero se vio obligado a hacer socia minoritaria del proyecto a Eolo S.A., que entró repentinamente al escenario energético nicaragüense luego de una reunión en diciembre del año pasado en un yate fondeado en San Juan del Sur, en la que participaron el presidente Ortega y su hermano Humberto Ortega.

Lo que pasa es que no se puede perder de vista que usted es el hermano del presidente Ortega.

Pero no podés decir que eso tenga que ver, porque yo no trabajo para el Estado, yo no decido nada.

¿Cómo califica el actuar del gobierno en cuanto a su política exterior, tomando en cuenta los conflictos y diferencias limítrofes como es el caso de Costa Rica?
Ni los medios ni la población debemos exacerbar el chovinismo ni tomar posiciones resentidas ni anti ticas, porque en aquel país hay miles de nicaragüenses y hay que pensar en ellos sobre todo.

Cancillería poco comunicativa
Sí creo que en ese caso debe haber más apertura de parte de la Cancillería para divulgar de manera amplia y clara lo que se está haciendo, porque en los últimos casos que presentaron sobre el asunto del Pacífico, según vi, ustedes buscaron a la Cancillería porque necesitaban saber qué había ocurrido, al final se les dijo algo, pero hace falta mejor comunicación.

En el marco de la Ley Internacional y de la diplomacia entre los estados, es importante destacar que la Cancillería debe buscar cómo resolver esos diferendos y cómo colocar las quejas de manera firme, pero respetuosa, buscando solución y no un conflicto mayor, porque la ciudadanía tica deberá de confiar en que su gobierno eleve sus inquietudes ante los organismos correspondientes. Igual nosotros, esperamos que el gobierno aborde estos temas responsablemente, porque si vemos los problemas con Costa Rica, desde que fue canciller el padre Miguel D’Escoto, ha habido una continuidad, una política sostenida para manejar los temas limítrofes con Costa Rica, es decir, se ha mantenido una actitud de Estado en los problemas que ha habido con Costa Rica, Honduras y Colombia.