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El Ministerio Público explicó ayer que hubo suficiente evidencia para acusar como colaboradora necesaria a la madre de la niña víctima de violación, y que la Juez Rosario Peralta valoró toda esa prueba y resolvió condenarla a 12 años de prisión, sin embargo, expertos juristas contradicen estos razonamientos, y la Red de Mujeres Contra la Violencia expresa que se ensañan con las mujeres.

Confunden definición de co-autoría
“Fiscalía acusó en base al artículo 43 del Código Penal que dice: ‘serán considerados como autores a efectos de pena, los que inducen directamente a otro u otras a ejecutar el hecho y los que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado’”, señaló el fiscal Víctor Mena, quien elaboró la acusación en el Distrito Tres de Policía.

Según el fiscal Mena, la madre mandó a la niña de 11 años a hacerle los quehaceres domésticos al acusado Irving Osvaldo Ramírez Siles a cambio de manutención de estudios a sabiendas que él ya tenía antecedentes de abusos por que la misma niña se lo dijo. Además sabía que era un furgonero que vivía solo en la casa. “El día del abuso, el mismo victimario llevó a la niña a la casa y ésta le dijo llorando a su mamá que tenía calentura y le dolían sus partes íntimas, y la mamá sólo le dijo acostate, no hagás nada, ya se te va a pasar”, contó el fiscal.

Después del primer abuso el imputado le daba regalos a la menor de edad, como ropa, útiles escolares, televisor, minicomponente, celulares caros, pagaba la clínica de la madre de la víctima cuando se enfermaba; entre otras regalías que fueron comprobadas por testigos, entre éstos la víctima y su hermano.

Meses después, la niña refirió que no quería seguir yendo a la casa del acusado, sin embargo, la mamá en vez de preguntarle por qué no quería ir, le decía: “acordate que él ayuda a mantener la casa, además vas a pasar aburrida aquí, mejor andate”, refirió la niña durante la entrevista con las sicólogas Martha Yahoska Villalta y María Concepción Carcache, según el fiscal.

“La acusada (madre de la niña) por el interés de obtener beneficios materiales por parte del acusado, permitía el abuso constante hacia la víctima e incluso hay testigos que aseguran que ella misma la iba a dejar a la casa del abusador”, dijo el fiscal Mena.

Otros elementos aportados
Otro elemento de prueba contra la acusada es que la menor de edad expresó a las sicólogas que ella contó todo a su mamá el 28 de diciembre de 2008 y que ésta (la mamá) sólo la abrazó y le dijo que la perdonara.

“Ella le confió todo su sufrimiento a la mamá el 28 de diciembre, después que ésta escuchara una conversación entre la víctima y el acusado, donde le decía que ya no quería nada de él, que no le gustaba lo que le hacía, que le había arruinado la vida y fue hasta el 5 de febrero de 2009 que la madre puso la denuncia a presión de los testigos”, dijo la doctora Aracely Hernández, fiscal que llevó el caso durante el juicio. Además, la acusada permitió que la víctima fuera con el acusado a comprar un televisor hasta Peñas Blancas y a comprarle el regalo del día de las madres. “Cuando la niña no quería ir a la casa del imputado, la acusada recibía las llamadas de éste, donde le decía que había regresado de Panamá y que le traía regalos y que le mandara a la niña”, dijo la fiscal Hernández.

También incorporaron una prueba documental del abogado y notario Rafael Pérez, donde el 10 de diciembre de 2008 la madre de la menor de edad otorgó permiso de salida para que su hija viajara a Panamá, país al que viajaba Irving Ramírez, ya que es furgonero.

También hay una nota de la niña víctima donde le dice a su victimario que los mil 500 córdobas que le da mensual no equivalen a todas sus lágrimas.

“Ella actúa como cooperadora porque facilita el escenario al acusado, para que pueda actuar, abusar”, recalcaron los fiscales.

Pero no hay juicio ni condena al autor
Lo que no explica el fiscal: cómo es que la madre sea colaboradora necesaria de un delito cuya existencia y autoría del mismo no ha sido demostrada y condenada en juicio, expresaron juristas consultados.

Sobre actuación judicial de condenar a la cooperadora necesaria antes de condenar al actor principal, el fiscal explicó que se puede procesar independiente, ya que las acciones están individualizadas en la acusación, aunque en realidad una no existe sin la otra.

Sobre la orden de captura tardía para el violador que denuncia la hermana de la condenada, el fiscal Mena aseguró que el mismo 20 de mayo de 2009 solicitó a la judicial orden de allanamiento y captura para ambos acusados por la gravedad de los hechos.

“Nosotros solicitamos la captura de ambos acusados el mismo día, el hecho que la orden se haya emitido en diferentes momentos del proceso no es responsabilidad del Ministerio Público”, dijo el fiscal.

Mena también aseguró que la acusada tuvo defensa en todo el proceso y no sabe porqué la familia dice que le negaron el derecho a ésta.

Resolución absurda
Sobre los argumentos del Ministerio Público, el doctor Álvaro Ramírez González, Presidente de la Asociación de Juristas Democráticos de Nicaragua, asegura que efectivamente para que haya cómplices o cooperadores necesarios en la comisión de un delito, debe haber primero un delincuente, quien es el que comete la infracción legal.

“Es absurdo que se condene a personas que sólo tienen que ver incidentalmente con el caso, sin que exista prueba del delito mismo. Ni siquiera el acusado ha sido investigado, ni detenido, ni procesado. La presencia del que comete el delito es básica, me parece que hay un error garrafal de la justicia”, expresó el jurista.

Según Ramírez primero se debe demostrar el hecho fundamental (la violación) con su ejecutor “Y si no está ni detenido ni determinado que éste es el culpable ¿cómo se le prueba que la mamá fue cooperadora?”, refirió el abogado.

Un contrasentido de la justicia
Por su parte, Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, comenta que este caso es un contrasentido de la justicia.

“Nuestra demanda es que primero se capture y se procese, tiene que responder a la acusación que debe ser coherente y clara. La condena contra la madre viene siendo un elemento ‘sine qua non’ o condicionante para ser cooperadora necesaria. Un absurdo, es cuestionable en procedimiento fondo y forma”, expresó Carrión.

Justicia se ensaña en mujeres
Mientras tanto Fátima Millón, perteneciente a la Red de Mujeres contra la Violencia, señala que esto es una evidencia más de cómo la justicia se ensaña y se porta beligerantemente contra la mujer para hacerla responsable y mientras los victimarios hacen sus fechorías, convirtiéndose el Estado en el mayor cómplice de estos delitos.

“En el proceso se rebatió el asunto de la situación social de cómo la mamá vivía, quedando claro que hubo engaño y manipulación para que el delito se diera. Éste no es el único caso de este tipo, pero a la hora de la sanción el Estado culpabiliza a la mujer porque supuestamente no previno”.

Millón indicó que los violadores y asesinos de mujeres están libres o les reducen sus condenas, como el caso del violador de la comunidad de El Tortuguero, a quien por supuesta enfermedad lo enviaron a su casa, pero fue a matar a la niña que antes violó, sin embargo, las mujeres pagan condenas injustas.

Igualmente, en estos momentos quieren darle libertad al condenado por matar y arrancarle la cabeza a una mujer en 2004. La cabeza ni siquiera apareció, pero como el hombre ahora se porta bien y se volvió cristiano, quieren reducirle la condena.