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Un pescador hondureño denunció a la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua de haber disparado contra varias embarcaciones de pesca artesanal de ese país, hecho que fue negado por las autoridades militares nicaragüenses, que contraacusaron a los marineros catrachos de incursionar en aguas nicaragüenses en labores de pesca ilegal.

Según la oficina de prensa del Ejército de Nicaragua, con base en información del Distrito Naval del Pacífico, acantonado en Potosí, frente al Golfo de Fonseca, la noche del sábado, patrulleros de la Fuerza Naval detectaron al menos 34 embarcaciones hondureñas pescando en aguas nacionales.

De acuerdo con la versión del general Adolfo Zepeda, jefe de relaciones públicas del Ejército de Nicaragua, la patrulla procedió a requisar y expulsar a las lanchas piratas que huyeron rumbo a territorio costero del país del norte.

El reporte del Distrito Naval del Pacífico es que en la oscuridad al menos dos lanchas quisieron sorprender a una patrulla de la Naval, con maniobras tendientes a volcar la nave militar, pero que una de ellas giró demasiado rápido y se volcó en el Golfo.

¿Rescate o captura?
“La Fuerza Naval logró rescatar con vida a un pescador que pidió auxilio para ayudar a un compañero suyo que también iba en la panga, pero pese a la búsqueda, no fue posible encontrado”, dijo el vocero militar.

Al día siguiente, de acuerdo con la versión del Ejército de Nicaragua, una patrulla habría salido a buscar al desaparecido, pero regresó sin éxito. El pescador fue llevado a la estación militar para su deportación y la panga “Jeini” fue retenida.

Andoris Rivas Roa, de 19 años, quien acompañaba al pescador desaparecido, contó en Honduras a las autoridades policiales que se fugó de las instalaciones de la Fuerza Naval en Potosí.

Según la información proporcionada por el marinero a medios catrachos, desde la lancha de la Naval nicaragüense se dispararon varias ráfagas contra los pescadores, que, aseguran, “se encontraban en aguas hondureñas”.

Su versión es que como resultado de las balas, el pescador Víctor Manuel Argeñal Muñoz cayó al mar, presuntamente herido o muerto.

El alcalde de Marcovia, Choluteca, José Nahúm Calix, denunció el hecho ante las autoridades de su país y exigió respaldo de su gobierno para investigar el hecho.

Denuncia catracha
Según relató Calix, varios pescadores habían salido a faenar en el Golfo de Fonseca, y minutos después una lancha de la naval nicaragüense “ingresó en aguas hondureñas y hubo un enfrentamiento, pues los hondureños no permitieron el decomiso de sus lanchas”.

“Los nicaragüenses agarraron a tiros cuando se dedicaban a la pesca, por lo que llamamos al ministro de Relaciones Exteriores que interponga sus buenos oficios porque los pescadores ya no hallan qué hacer”, dijo el alcalde a medios escritos y radios locales hondureñas.

De acuerdo con la denuncia, el pescador era originario de Guapinol, y su cadáver apareció ayer en las costas de El Salvador, país que junto a Honduras y Nicaragua comparten el mismo golfo.

¿Otro cuerpo?
Ayer la Fuerza Naval, con una comisión interinstitucional de la Policía Nacional de Chinandega y autoridades médicas, se trasladaron a un sitio costero cercano donde apareció un cadáver en avanzado estado de descomposición y semidevorado por animales marinos y aves.

El cuerpo apareció en un sitio costero conocido como Las Parcelas, entre Potosí y Santa Julia, en la orilla nicaragüense, y ayer un equipo médico trataba de identificarlo
Según un informe médico preliminar del Ministerio de Salud en la zona, el cadáver estaba inflamado y en avanzado estado descomposición, por lo cual será analizado por un forense y posiblemente enterrado en la zona.

Sin embargo, ayer llegó al poblado de Potosí, desde la orilla hondureña, una lancha de familiares catrachos del desaparecido pescador, para tratar de identificar el cuerpo y repatriarlo en caso de que resultase ser el de su pariente.