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Carencia de agua y problemas de salud como consecuencia, deslizamientos y desertificación, son algunos de los problemas que Nicaragua enfrentará de no tener como prioridad el Manejo Integral de Cuencas Hidrográficas (MICH), que consiste en una serie de esfuerzos para mitigar el daño causado a las fuentes de agua, mejorar las condiciones de los sitios donde se recarga el vital líquido y disminuir la contaminación que afecta a otros cuerpos acuíferos.

Sin embargo, pese a ser una prioridad dentro de la Política de Gestión Ambiental del Gobierno, el MICH fue desestimado y se destinaron los recursos contemplados para este fin hacia el Programa Productivo Alimentario, una de las promesas de la campaña electoral del partido en el gobierno.

Así lo destaca una misiva enviada al Presidente de la República, Daniel Ortega, por Juana Argeñal, titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), donde la ministra manifiesta que la institución a su cargo no cuenta con financiamiento para trabajar los planes de manejo integral de Cuencas Hidrográficas, y en el Presupuesto 2008 no está incluida la factibilidad del mismo con fondos destinados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para ese fin.

“He recibido comunicación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público donde se da a conocer que no está incluida la factibilidad de una tercera fase del Programa Socio Ambiental y Desarrollo Forestal (Posaf), en el marco presupuestario de 2008 con los fondos disponibles para Nicaragua del BID. Sin el debido financiamiento no podemos dar respuesta al manejo integral de cuencas”, expresa la ministra Argeñal.

Ya estaba preaprobado
Se contaba con un preaprobado de 20 millones de dólares --continúa Argeñal-- sin embargo, en una reunión sostenida con el señor Jaime Cofré, especialista sectorial del BID, nos ha informado que la decisión es que este dinero se destine al Programa Productivo Alimentario, por ser prioridad de primer orden de nuestro gobierno.

“En síntesis, compañero Presidente, urge tener apoyo en función de las prioridades que ha identificado el Marena, y que son congruentes con las prioridades del Gobierno, nos referimos al tema del agua y de la protección de las fuentes hídricas, al tema de energía renovable y aseguramiento de recursos renovables para su impulso, al tema de la Salud por el mejoramiento de la calidad del agua, al tema productivo y a la no introducción de especies exóticas”, destaca la misiva.

Remanentes a otros rubros
También la ministra de Ambiente le solicita en su carta al presidente Ortega, apoyo para presentar al BID un perfil del proyecto sobre Manejo Integral de Cuencas y adaptación al Cambio Climático.

Antes de concluir su carta, Argeñal le informa al presidente Ortega que de los fondos remanentes del Posaf II, se destinaron 502 mil dólares para la Cruzada Nacional de Reforestación y 202 mil dólares para la rehabilitación ambiental de la zona afectada en la Región Autónoma del Atlántico Norte.

¿Y la Agenda Ambiental?
Es importante destacar que esta acción del Estado de no priorizar el manejo Integral de Cuencas Hidrográficas, contradice lo firmado por el presidente Ortega y por su vicepresidente Jaime Morales Carazo, en la Agenda Ambiental Nacional durante la campaña electoral en 2006.

En dicha agenda ambiental se expresa el compromiso de los firmantes de crear una comisión técnica de cuencas y recursos hídricos, elaborar y aprobar una política de cuencas hidrográficas orientada a promover e impulsar planes de protección a las áreas de recarga.

EL NUEVO DIARIO trató de comunicarse con la ministra de Ambiente, pero en la Oficina de Prensa y Relaciones Públicas no dieron ninguna respuesta.

Afectaciones directas
Tania Osejo, coordinadora del área de incidencia del Centro Humboldt, declaró que las afectaciones directas de la carencia de un plan de Manejo Integral de Cuencas Hidrográficas (MICH) serán inmediatas.

“En primer lugar, el que no se destinen recursos para el MICH contradice lo establecido en la Política Ambiental del gobierno, pero también eso implica que no se reforesten, como parte de ese plan, 16 mil hectáreas, con el consecuente impacto de no fijación de carbono; ante el mundo Nicaragua no será vista como una fijadora de carbono, sino como una nación que emite carbono y contribuye al calentamiento global, sobre todo después de que el huracán Félix arrasara con la vegetación existente en la RAAN”, dijo Osejo.

Por otro lado, también con la carencia de un MICH se incrementa la vulnerabilidad ante desastres naturales, pues hay mayor riesgo de deslaves o deslizamientos de tierra.

“El poco acceso al agua y la (poca) mejora de la calidad de la misma, que está ligada con la salud, es preocupante si no hay un plan integral; es lamentable que cada año se le quite presupuesto al Marena, y se profundice de esta forma el deterioro y la crisis ambiental”, expresó.


Maximizar beneficios y equilibrar los recursos
El Manejo Integrado de Cuencas Hidrográficas (MICH) es el proceso por el cual se coordinan actividades de conservación, manejo y uso del agua, suelos y recursos relacionados, entre diferentes sectores de una cuenca hidrográfica, con el objetivo de maximizar los beneficios sociales y económicos derivados de los recursos acuíferos de una forma equitativa, al mismo tiempo que se preservan y restauran --donde sea necesario-- ecosistemas de agua dulce.

MICH se basa en el principio de que los ecosistemas de cuenca, que funcionan de manera natural, incluyendo los humedales circundantes y los sistemas de aguas subterráneas, son la fuente de agua dulce. Por ello el manejo de cuencas hidrográficas debe buscar mantener el funcionamiento de los ecosistemas como meta suprema.