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El contralor Luis Ángel Montenegro fue reelecto ayer tres votos contra dos como presidente de la Contraloría General de la República (CGR), en una caliente sesión en donde más que unidad de criterios, sobresalieron las diferencias que existen entre los miembros de ese cuerpo colegiado.

Como vicepresidente fue electo el colegiado Guillermo Argüello Poessy, único de los contralores liberales que apoyó la candidatura de Montenegro, pues sus correligionarios --Lino Hernández y Fulvio Palma-- afirmaron que la reelección de un sandinista en la Presidencia rompe con el acuerdo de alternabilidad que se venía aplicando durante los últimos años.

“Yo razoné mi voto, el licenciado Palma hizo lo mismo porque no estábamos de acuerdo en que se reeligiera Montenegro, y la razón es sencilla: eso causa una mala imagen de la Contraloría, crea inestabilidad y no es sano”, dijo Hernández.

“Voté (por Luis Ángel) porque había que votar por alguien”, dijo con apatía el contralor José Pasos Marciaq, quien sorpresivamente llegó a la sesión, pues se había anunciado que acreditaría a su suplente Vicente Chávez.

Por la mañana se manejaba en la CGR que no habría reunión entre los colegiados “porque no había ambiente” para celebrar la elección. Sin embargo, de un momento a otro se convocaron para ese objetivo y participaron todos los colegiados propietarios.

Fuentes de la Contraloría informaron que Montenegro y Argüello se autopropusieron para los cargos, pues ninguno de sus colegas quiso proponerlos. “Montenegro se autopresentó como candidato y luego propuso a Argüello, porque ninguno de los otros los apoyaba en realidad”, dijo una de las fuente.

Las mismas fuentes afirmaron que Pasos votó por Montenegro, y lo dijo claro en la sesión, que lo hacía “porque tengo disciplina partidaria”, pero que no estuvo en ningún momento de acuerdo con la reelección.

“A mí me da igual quien sea el presidente y el vicepresidente, con tal de que no sea yo. No le veo ningún problema, porque no es más que ningún otro de nosotros, es irrelevante y no me quita el sueño”, dijo Pasos Marciaq a EL NUEVO DIARIO, con una absoluta indiferencia nunca antes vista en un funcionario público.

Argüello Poessy
trabó las cosas
Si la elección de Montenegro ya venía creando fricciones en los días previos por ser considerada como “inviable” por sus demás colegas, la postulación de Argüello fue la que realmente tensó el ambiente y trabó la sesión por cerca de media hora.

Argüello Poessy no contó con el respaldo de Hernández y Palma. “Sólo Montenegro y él votaron por ellos mismos, y así estuvimos buen rato, hasta que Pasos por cansancio y para no hacer más larga la cosa, votó por Argüello, pero lo hizo no porque apoye esa candidatura, sino para ya terminar con la sesión porque estábamos trabados”, dijo Hernández.

Argüello confirmó esa situación. “Efectivamente hubo un pegón, nos trabamos momentáneamente, pero no pasó a más, el doctor Pasos dio su voto y ahí todo se superó”, dijo el colegiado.

Las fuentes dijeron que la posición de Pasos Marciaq afectó mucho a Argüello Poessy, quien salió abatido de la reunión, y confesó que “nunca me esperé que el doctor Pasos me hiciera algo así”, según los informantes.

Argüello Poessy reiteró que apoyó a Montenegro porque considera que ha cumplido bien con su labor y porque ha sido hasta en los últimos días que los periódicos, específicamente EL NUEVO DIARIO, han estado “atacándolo sin razón”.

La semana pasada, Montenegro sirvió de vocero de la Presidencia al justificar una serie de gastos de ésta que han sido cuestionados, entre ellos los viajes del presidente Daniel Ortega y su familia al exterior, en aviones privados que supuestamente son pagados por “gobiernos amigos”.

De manera extraoficial conocimos que la decisión de Argüello Poessy fue una especie de desquite de éste en contra del ex presidente y reo Arnoldo Alemán, por haberlo engañado cuando le prometió que sería electo magistrado de la Corte Suprema de Justicia y no le cumplió, y fue electo en su lugar Sergio Cuarezma Terán.

El reo Alemán aseguró ayer que el nuevo titular de la Contraloría debía ser un liberal, y apeló por respetar los “acuerdos de gobernabilidad”, tal como sucede en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

“Yo le di mi palabra al licenciado Montenegro que lo iba a apoyar para reelegirse, y mi palabra la cumplo”, habría advertido Argüello Poessy antes de las elecciones de ayer.