Edgard Barberena
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El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes respaldó ayer los señalamientos del obispo saliente de la Diócesis de Granada, Bernard Hombach, acerca de que los sacerdotes acusados de abusar a menores deben ser procesados y pedir perdón a sus víctimas.

En declaraciones brindadas a EL NUEVO DIARIO, el también arzobispo de Managua dijo que esos señalamiento de Hombach representan las posiciones del Papa Benedicto XVI con respecto a aquellos sacerdotes que han defraudado a los miembros de la iglesia.

“No es postura de la iglesia (católica) esconder a nadie, además que no son hechos de la iglesia sino de algunos miembros (sacerdotes) y en eso la iglesia no tiene ninguna culpa y bien lo decía monseñor Hombach, de que los obispos somos los últimos que nos damos cuenta”, dijo.

“A veces --siguió diciendo-- hay actitudes en la cual llega una persona, habla con nosotros, pero nos dice: miren es un secreto de confesión y uno no puede violar ese secreto, pero en esto (los abusos) Benedicto XVI ha estado muy claro en que aquella persona que ha defraudado la confianza de los feligreses, esta persona tiene que responder ante las autoridades respectivas”, dijo.

“Yo en eso estoy totalmente de acuerdo”, agregó monseñor Brenes. “Por ejemplo, un director de una empresa no tiene culpa de que uno de los miembros de su empresa haga un escándalo, esos son actos personales y pienso que por ser actos personales, tiene que responder de manera personal”, apuntó el prelado.

Siguen esperando respuesta de Ortega
Brenes, quien ayer presidió en la Catedral Metropolitana de Managua el inicio de las celebraciones de la Semana Santa con la bendición de las palmas, al ser consultado sobre las relaciones de la Iglesia Católica con el gobierno actual, dijo que hasta el momento la administración del presidente Daniel Ortega no le ha respondido una solicitud de encuentro con las autoridades eclesiásticas.

“La solicitud de conversar con la iglesia depende del gobierno. Pienso que a lo mejor el Ejecutivo ha tenido muchas cosas que hacer y no ha tenido tiempo para sostener ese diálogo con nosotros, pero siempre mantenemos relaciones cordiales con todos ellos, así como con los ministros”, señaló.

Aclaró que la iglesia “no tiene tensiones con el gobierno, por lo que esperamos que algún día el Señor nos dé la oportunidad de sentarnos a platicar, porque la Conferencia Episcopal de Nicaragua siempre es promotora del diálogo y con todo respeto, nosotros queremos proponer aquellas cosas que quizás algunas veces sus ministros no se los dicen por miedo a que los quiten del puesto”.

"Lo que nosotros diríamos es lo que recogemos de nuestra población y siempre (esos planteamientos que los ministros le ocultan al presidente Ortega) nosotros se lo diríamos con mucho respeto y con todo el sentimiento que viene desde nuestro pueblo", dijo.

La verdadera agenda del pueblo
Brenes es del criterio de que los políticos (incluyendo los diputados) no atienden la agenda del pueblo porque sus reuniones son para otras cosas. “El pueblo no está pensando en la reelección (de magistrados del CSE, CSJ, ni de la Contraloría) sino que quiere hombres que sean honestos y sinceros y que no trabajen para sí mismo”.

Durante la homilía en la Catedral Metropolitana el prelado dijo que “la verdadera agenda de la población es el desempleo, el alza en los productos de la canasta básica, los problemas del transporte, las continuas alzas en los combustibles, luego las madres de familia piden que las cosas no suban tanto (de precios), por lo que creo que el pueblo tiene una agenda que es muy distinta a la que se manejan desde los altos niveles de la administración pública”, dijo.

“Funcionarios impenetrables”
“El gobierno --agregó-- necesita bajar a la población y conocer la dramática realidad de la mayor parte de los nicaragüenses, porque para uno es bien triste mirar a un servidor (llámese alto funcionario de gobierno) rodeado de una columna de policías que lo hacen impenetrable y eso la población no lo ve bien”.

“La gente quisiera tener acceso a sus servidores (los funcionarios públicos) hablar cara a cara con ellos, por lo que creo que todos nuestros servidores de los diversos ministerios y diversos poderes del Estado es gente que ha salido del pueblo, pero desgraciadamente cuando han subido a esos puestos, como que se les olvida de donde provienen”.