Martha Vásquez Larios
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El Ministerio Público (MP) asegura tener las evidencias suficientes para probar que Paolo Coen Ubilla, hijo del empresario Piero Coen Montealegre, fue quien terminó con la vida del chinandegano Fabio Rivas Montealegre, en diciembre de 2008; aunque la juez Primero de Audiencias de Chinandega, Rosario Ibarra, amenace con mandar a archivar el caso si la entidad presenta una acusación débil.

Entre las cosas insólitas que han pasado en el proceso, se cuenta que las autoridades judiciales, a sabiendas de que el acusado Coen Ubilla anduvo prófugo de la justicia y no se presentó a la primera cita el 11 de marzo a los juzgados de Chinandega, no se ordenó la prisión preventiva del imputado, aunque sí mandó al Ministerio Público a mejorar la acusación.

Otra irregularidad identificada por la Fiscalía es la forma en que la judicial declara nula y rechaza la prueba anticipada (testimonio de dos testigos oculares del hecho) alegando que era ella quien tenía que conocer la evidencia, contrario a lo que manda el artículo 202 del Código Procesal Penal. Además, la fuente de la Fiscalía ligada al caso no entiende por qué si amenaza con mandar a archivar la acusación, se adelanta a juzgar las pruebas.

Prueba anticipada
El artículo 202 del Código Procesal Penal referente al Anticipo de Prueba Personal, dice literalmente “que cuando se enfrente inminente peligro de muerte del testigo o si éste tiene la condición de no residente en el país e imposibilitado de prolongar su permanencia hasta el momento de juicio o de concurrir al mismo, la parte interesada solicitará al juez recibirle declaración en el lugar que se encuentre”.

Si aún no se ha iniciado el proceso, la Policía Nacional o el Ministerio Público pueden solicitar al juez la práctica de esta diligencia.

En este caso, explicó la fuente del Ministerio Público, fue la Comisionada Glenda Zavala, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial de la PN, la que solicitó esta diligencia para dos familiares de la víctima que residen en Estados Unidos y que presenciaron el hecho.

La diligencia se cumplió en el Juzgado Séptimo Penal de Audiencia, con el doctor Albir Ramos, donde las dos personas declararon ante el judicial para que esos testimonios fueran introducidos a la hora del juicio, como prueba anticipada.

‘Barrió’ con todos los testigos
“La juez no sólo declara nulo el testimonio de las dos personas de la prueba anticipada, sino que descalifica a los 17 testigos civiles ofrecidos por el Ministerio Público”, dijo la fuente.

Otras pruebas presentadas que confirman lo declarado por los testigos fueron el dictamen post mortem de Medicina Legal, que señala la hora de la muerte y el mecanismo que se utilizó (arma de fuego), además la trazología de la bala realizada por el perito Carlos Sánchez, que confirma la ubicación del cadáver, las personas que están alrededor y los casquillos de bala encontrados en la escena del crimen.

“Que más quiere la juez. No hay peor ciego que el que no quiere ver”, afirmó la fuente de la Fiscalía.

La próxima audiencia se realizará el jueves Santo en el Juzgado Primero de Audiencias de Chinandega, donde la juez Rosario Ibarra, decidirá si admite o no la acusación presentada por el MP. Si el resultado resultara adverso a los derechos de la víctima, la Fiscalía no tendría más que apelar.

Antecedentes
Los hechos sucedieron en diciembre de 2008 en la hacienda El Cortijo, propiedad de Piero Coen, papá del acusado Paolo Coen, quien horas antes invitó al fallecido Fabio Rivas Montealegre a departir en su propiedad. En ese entonces la Policía Nacional tardó 72 horas para esclarecer el hecho.

“Estando en El Cortijo, al momento que departían en el sitio conocido como El Picadero, de forma intempestiva el señor Paolo Coen Ubilla extrajo un arma de fuego y le realizó un primer disparo a Fabio Rivas Montealegre, el que le penetró en la parte derecha de la cara y lo proyectó hacia atrás, cayendo al piso”, dijo la Comisionada Glenda Zavala en su momento.

Las declaraciones de los testigos del hecho revelan que mientras Rivas Montealegre yacía sangrando en el suelo, Paolo Coen realizó otros disparos en su contra.