Lésber Quintero
  •   RIVAS  |
  •  |
  •  |
  • END

El gobierno municipal de Rivas, dirigido por el alcalde Wilfredo López Hernández, descartó este año los procesos de licitación para la ejecución de un 90% del Plan de Inversión Anual que es de 30 millones 56 mil 403 córdobas e incluye egresos para la adquisición de bienes y servicios, y construcción de obras públicas.

La decisión de descartar los procesos de licitación no fue respaldada únicamente por la concejal liberal Rosa Argentina López Prado, quien detalló que ahora el alcalde López Hernández decide directamente a quién contratar o a qué compañía u empresa se le compran los bienes y servicios que requiere la municipalidad.

La propuesta de eliminar los procesos de licitación la solicitó inicialmente el propio alcalde, a través de una misiva dirigida al Contralor Guillermo Argüello Poessy. La carta fue recibida en la Contraloría el 22 de enero y en ella el edil solicita le autoricen
ejecutar el 90% del Plan de Inversión Anual sin necesidad de los procedimientos ordinarios de licitación.

CGR le da “manos libres”
Siete días después, el contralor Argüello Poessy, respondió la carta al alcalde manifestándole que la Ley número 622 “Ley de Contrataciones Municipales”, señala que “la autoridad facultada legalmente para autorizar las solicitudes de exclusión de procedimientos es el Consejo Municipal y no la Contraloría General de la República, ya que la Ley Número 323 que le otorgaba tales facultades al ente fiscalizador es
inaplicable para los municipios”, señala la carta.

Al quedar la decisión de descartar las licitaciones en manos del Consejo Municipal, el alcalde citó a los concejales a sesión ordinaria el 25 de febrero, la cual se realizó en las oficinas del Concejo del Poder Ciudadano de Rivas, y la concejal López Prado se retiró de la sesión por no estar de acuerdo con ese punto de reunión y no se enteró de que los concejales por unanimidad respaldaron la decisión de no hacer
licitaciones.

La concejala López Prado aseguró que no esta de acuerdo con esa decisión porque según ella hay menos transparencia y se limita la participación de los empresarios en la compra de bienes y servicios, además favorece a empresarios de línea del partido de gobierno y hasta les facilita la creación de nuevas
empresas.

Agregó que las coimas siempre van a existir, por lo que descartó que la idea de eliminar las licitaciones públicas sea precisamente para erradicar las coimas, “cuando más bien se favorece el tráfico de influencias y no se puede demostrar por que todo lo soporta una factura, la coima esta por debajo”, explicó.