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En la Dirección de Migración y Extranjería hay poco flujo de personas, a pesar de que estamos en Semana Santa. En una visita hecha a esta dependencia se constató que son pocos los que llegan a tramitar papeles para viajar fuera del país. Al llegar al portón principal de Migración, no permitieron que el equipo de EL NUEVO DIARIO entrara a la zona de parqueo. Pese a esto, periodista y fotógrafo pudimos realizar nuestro trabajo.

Aparentemente, las órdenes de no dejar pasar a los medios de comunicación las dieron antes de que salieran del local los vehículos de Canal 4 y Radio Sandino, a los que sin el más mínimo tropiezo les permitieron el acceso.

Entre las pocas personas que estaban en el lugar quisimos entrevistar a una joven que tramitaba documentos para viajar, pero una señora de forma tosca le dijo: “No le digás nada a estos, ellos siempre ponen otra cosa; te lo digo por experiencia propia”.

No hay información oficial
Quisimos hablar con la responsable de Relaciones Públicas de Migración y Extranjería, pero nos negaron el acceso, justificando que el personal de esa área no se encontraba.

Samuel Ulloa, un joven que esperaba ser atendido, consideró que el movimiento migratorio está lento, “ya pagué por todos los documentos desde ayer a las 9 de la mañana, y hoy ya es la misma hora y todavía no me dan respuesta”. Araceli Calero, otra de las personas que esperaba atención, dijo que “están atendiendo rápido, porque hay pocas personas”.

El panorama lucía muy despejado y tanto vendedores ambulantes como personas que prestan servicios de fotos rápidas, están preocupados por la poca afluencia de viajeros.

Uno de los fotógrafos que se ubica fuera de las instalaciones de Migración expresó que “años atrás hacía de 100 a 130 fotos; ahora hago cuando mucho 20”.

Vendedores y gente que llega a estas oficinas señalaron que en Migración están atendiendo sólo tres horas diarias desde hace tiempo.

Cruzan como fantasmas
Sin embargo, para viajar son muchos los que no llegan a las oficinas de Migración y Extranjería, pues cruzan las fronteras burlando a las autoridades migratorias. Casi todos comparten los mismos propósito:; ver a sus familiares en Semana Santa y buscar fuentes de empleo. Son pocos los que pasan legalmente a Nicaragua o viceversa. Muchos lo hacen incluso arriesgando su vida por las diferentes fronteras y se exponen a ser detenidos.

Debido a esta situación, la Policía Nacional intensificó el plan de vigilancia en las carreteras. El actuar de los agentes de Tránsito es notorio en todo el país.

Muchos viajeros continúan su rumbo sin obstáculos, en tanto quienes no portan de forma reglamentaria sus documentos de tránsito, ven interrumpidos sus planes de vacacionar.