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En medio de la consternación y del dolor, familiares y amigos enterraron a los doce jóvenes fallecidos la madrugada del sábado en un accidente de tránsito en el kilómetro 118.5 de la Carretera Panamericana Sur, y que además dejó a otros dos heridos. Miles de personas salieron a dar el último adiós a los jóvenes.

La primera en ser sepultada fue la joven Ligia Guido Barrios, de 21 años, a quien familiares y amigos despidieron a las 10:30 de la mañana. 20 minutos después el cementerio de Rivas recibía entre un mar de gente los cuerpos de los hermanos Raúl, Carlos Alberto y José Muñoz Grillo, de 16, 18 y 20 años, respectivamente.

Cinco minutos antes de las once de la mañana, cuando el campo santo parecía que conmemoraba el dos de noviembre, llegaron más personas para darle cristiana sepultura a José Lacayo Moraga, de 24 años. Quince minutos habían pasado cuando los restos del joven Erwin Iván Mora ingresaron en un coche fúnebre.

Para esta tarde estaba previsto el sepelio de Belkis Yaoska Rodríguez, Francis Alguera Tenorio y Daniel Molina Castillo, en el cementerio del municipio de Rivas. Mientras que en el municipio de Belén serán sepultados Néstor Bonilla y Augusto Quintanilla, y en Tola descansará Junielka Bolaños Villarreal.

Una triple colisión y los cuerpos volaron

El terrible accidente ocurrió este sábado a las 4:40 de la madrugada, cuando el conductor del vehículo perdió el control e invadió el carril contrario, donde impactó contra el taxi placa GR 192. Posteriormente se estrelló contra la parte delantera derecha del bus placa MT-12794, que se dirigía a San Juan del Sur, con más de 50 pasajeros de Sébaco. Tras el impacto, los doce jóvenes salieron en el aire y sus cuerpos quedaron dispersos a un lado de la carretera.

Los jóvenes ocupantes de la camioneta que inició la tragedia viajaban hacia sus casas después de haber disfrutado del concierto de “Rabanes” en San Juan del Sur.

El cuadro es el más terrible que hayan presenciado testigos, policías, cruzrojistas y periodistas durante una Semana Santa: a los lados de la carretera estaban esparcidos los cadáveres.

De acuerdo con la Policía, todos los fallecidos venían en la tina de la camioneta placa M 111553, que conducía aparentemente a exceso de velocidad y bajo los efectos del licor Jean Carlos Páez, de 24 años, quien se encuentra con pronóstico reservado en el Hospital Antonio Lenín Fonseca de Managua, mientras que su acompañante, Aldo Mora Narváez, de 21, fue internado en el hospital de Rivas.

Entre los fallecidos están los hermanos Raúl, Carlos Alberto y José Muñoz Grillo, de 16, 18 y 20 años, originarios de la ciudad de Rivas. A ellos se sumaron los también rivenses Ligia Guido Barrios, de 21 años, José Lacayo Moraga, de 24, Erwin Iván Mora, de 19, Francis Alguera Tenorio, de 27, Augusto Quintanilla, de 24, Junielka Bolaños Villarreal, de 24, Daniel Molina Castillo, de 18, y la completan Néstor Bonilla, de Pueblo Nuevo, Belén, y su cónyuge, Belkis Yaoska Rodríguez, de 16 años.

Seis pidieron “raid”

La camioneta venía de San Juan del Sur con destino a Rivas y al salir a las cuatro de la mañana únicamente venían como pasajeros los tres hermanos Muñoz Grillo, Erwin Iván Mora, Jean Carlos Páez y Aldo Mora Narváez, pero al pasar frente a la gasolinera Texaco de San Juan del Sur, le dieron “raid” al resto de ocupantes que venían de amanecer en el concierto del grupo musical “Los Rabanes”.

El joven Ezequiel Munguía Bravo, quien viajaba en la parte delantera del bus, detalló que todos los pasajeros de dicha unidad resultaron ilesos al igual que los del taxi, y agregó que los ocupantes de la camioneta venían casi en su mayoría en estado de ebriedad.

El propietario de la camioneta, Heberto Mora, señaló que su sobrino, Aldo Mora Narváez, se le llevó sin su autorización la camioneta, a las cinco de la tarde del viernes, y que después nunca le contestó el teléfono, ni él ni Erwin Iván, y que supo de ellos nuevamente por la tragedia que enlutó once hogares.

Detienen a uno de los sobrevivientes

Aldo Mora Narváez, uno de los sobrevivientes del accidente, fue arrestado esta tarde después de haber sido dado de alta en el Hospital Gaspar García Laviana, de esta ciudad.

La comisionada mayor Dora Isabel Galeano, jefa departamental de la Policía de Rivas, expresó que Mora fue detenido por ser uno de los testigos claves del accidente, al igual que el otro sobreviviente, Jean Carlos Páez, de 24 años, quien se encuentra en Cuidados Intensivos del Hospital Lenín Fonseca, en Managua.

Las autoridades que investigan la tragedia sospechan que Mora era quien conducía la camioneta Isuzu placa M-111553, en la que se transportaban los infortunados, y no Páez, como se ha expresado desde el inicio.

No obstante, familiares de Mora rechazaron la actitud de la Policía y aseguran que ante la irresponsabilidad de las autoridades quieren buscar a alguien a quién culpar por lo sucedido, relató el padre de Aldo, Óscar Danilo Argüello.

Por otro lado, denunció que a su hijo lo llegaron a sacar del Hospital donde se recuperaba de las heridas para llevarlo detenido, aún cuando no se había recuperado de las lesiones y sufría una fuerte depresión por todo lo sucedido.

Según su tío, Walter Luis Mora Narváez, su sobrino no iba manejando. Explica que su el muchacho le dio las llaves del vehículo a Jean Carlos Páez, ya que “no se sentía en condiciones de manejar”.

Agrega que “él no se dio cuenta de la cuesta de San Juan del Sur, iba dormido, él despierta cuando todos están tirados y empieza a correr como loco, y se lo llevan al hospital”.

Por otro lado, un grupo de familiares y amigos de la familia llegaron a las instalaciones de la Policía Nacional para exigir la libertad de Mora ya que consideran que es injusto que esté detenido, puesto que no hay ninguna acusación en su contra. “Ni siquiera me dejan verlo”, denunció una y otra vez con lágrimas su mamá, María Magdalena Mora Monge.

Según ella, su hijo no tuvo que ver con el accidente. Posteriormente, por mediación del diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense Alejandro Ruiz, la familia pudo entrar a la delegación policial para ver el estado de Aldo Mora, quien se encontraba acompañado por su abogado, Carlos Molina.

Tragedia arrasó con todo

“Ellos eran mis únicos hijos”, dijo intentando sacar fuerzas para sobreponerse a la tragedia José del Carmen Muñoz Muñoz, padre de José del Carmen, Carlos Alberto y Raúl Ángel Muñoz Grillo, fallecidos en el accidente.

“Fueron campeones en el torneo de fútbol sala”, agregó acariciando la camiseta del Juventus, uno de los equipos en los que militaba su hijo Raúl, y que incluso en el último juego del Jueves Santo, “metió dos goles”, según lo comentó Marvin Solís, uno de sus compañeros de equipo.

Temprano los tres cadáveres fueron llevados a la Iglesia San Pedro, de Rivas, donde se ofició una misa de cuerpo presente. Posteriormente sus restos fueron llevados al Cementerio de la Ciudad.

Para su abuelo, Carlos Torres, la tragedia tuvo dos caras ya que por un lado perdió a sus tres nietos, pero también dos de sus hijos no viajaron en la camioneta accidentada.