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La Iglesia Católica no se anduvo con medias tintas durante la Semana Santa y criticó de forma directa el sistema político y social imperante en el país.

Los reproches fueron formulados por el clero arquidiocesano de Managua durante el tradicional Vía Crucis Penitencial del Viernes Santo, al que asistieron miles de católicos.

A lo largo de las 14 estaciones que recordaron el caminar de Cristo hacia el Gólgota, el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes Solórzano, y el clero arquidiocesano fustigaron la corrupción, la explotación y el enriquecimiento ilícito.

“La Vía Sacra está hecha por nuestros pecados personales y sociales, vía crucis hecho de egoísmo, prepotencia, de corrupción a costa del hambre, dolor y el desempleo de nuestros pueblos”, meditó en voz alta monseñor Brenes en la Primera Estación.

Durante la procesión presidida por la venerada imagen de la Sangre de Cristo, las autoridades religiosas también censuraron la injusticia y la falta de respeto a la dignidad humana.

“El pueblo pasa por momentos de sufrimientos, dolor y desencanto, pero Cristo nos ha devuelto la dignidad que los poderosos pisotean con el chantaje, la amenaza y el miedo infundado para someter a los pueblos”, fue otra de las reflexiones.

El “clan” en el poder

Al hacer la meditación de la XVIII Estación de la Vía Sacra, también hubo una crítica velada a la confusión Partido-Estado que es el estilo que marca en el actual gobierno.

“Pesa Señor pensar que sólo los de mi grupo, mi partido –político- mi clan tienen razón, pero pesa más todavía cuando es al pobre el único a quien no se le da la razón”.

Cuando correspondió meditar sobre la IV Estación del camino de Cristo al Calvario donde se hace mención de que la Virgen María sufre al ver el dolor de su hijo, la Iglesia recordó lo vivido por las madres nicaragüense durante los años 80, cuando sus hijos eran reclutados para el Servicio Militar.

“Son ellas – las mujeres- las que siguen saliendo a dar la cara por sus hijos, ellas las que defendieron con todas sus garras a sus hijos en la guerra, las que los escondían en los techos, porque los habían amamantado antes en sus pechos”, dijo en voz alta el religioso que hizo la reflexión de la referida estación.