•  |
  •  |
  • END

El Viernes Santo, vecinos y familiares que extrañaban la ausencia de don José María Zavala Abaunza, violentaron su casa de habitación y lo encontraron muerto y sentado en una mecedora del corredor.

Zavala era un veterano pero ya retirado político conservador de Nandaime, cuyo deceso en completa soledad habría tenido lugar, según el médico forense, en la mañana del Miércoles Santo, es decir, 48 horas antes.

Don Chemita, como le llamaban cariñosamente sus coterráneos de Nandaime, estaba en pleno “rigor mortis”, sujetándose con una mano la cabeza y con otra el pecho, por lo que hubo que fracturarle las extremidades para poder introducirlo al féretro y darle cristiana sepultura, de manera apresurada, pocas horas después del hallazgo.

Orador fogoso y perseguido político por su antisomocismo desde los sucesos de abril de 1954, don Chema llegó a ser diputado por el Partido Conservador Nicaragüense, conocido como “partido zancudo”, y en los primeros años de la década del setenta fue representante por la misma organización de minoría ante la junta directiva del Banco Central de Nicaragua.

Sus últimos años los dedicó a la crianza comercial de gallos de pelea, en lo que fue un gran experto a nivel nacional. Fue además un estudioso de la historia de Nandaime, sobre lo cual recogió incontables datos y anécdotas que, si no dejó nada escrito, pues también se fueron con él a la tumba. Los transeúntes habituales de la calle central de Nandaime extrañarán su figura en pijamas a la puerta de su casa, desde donde saludaba a sus amigos o desarrollaba cortas polémicas sobre temas políticos, históricos, sociales y genealógicos, en lo cual también era un experto.

Le sobreviven esposa e hijos en Estados Unidos.