Redacción Central
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La semana pasada un equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO investigó y publicó una denuncia interpuesta por pobladores de Ciudad Jardín, quienes señalaban a Alfredo Osorio Peters de tomarse unas tierras que pertenecen a los habitantes de la urbanización.

Un día después de la publicación del artículo, Osorio Peters llamó al periodista que siguió el caso, y de manera molesta le dijo: “Vos escribiste cosas que no son, ese terreno me pertenece, y vos decís que es de la alcaldía y que pueden hacer lo que ellos quieran”.

Sin embargo, en la nota publicada se lee en el último párrafo, una parte de la ley de ahorro y préstamo que rigió a estas urbanizaciones: “Será obligación del dueño donar gratuitamente el 10% de áreas verdes... Que serán ocupadas por las futuras calles y avenidas de la subdivisión…dicha porción será usada para escuelas, bibliotecas, estaciones de bomberos, lotes públicos de estacionamiento, área de recreo, parques y puestos o secciones de Policía. Por tanto, conforme la ley, quedará a disposición de lo que pronuncien los pobladores.”

Osorio Peters hizo otra llamada sacando su viejo colmillo somocista, creyendo que la “solvencia” que hoy goza en el orteguismo lo hace estar exento de las denuncias de los ciudadanos.

En la llamada, Osorio Peters trató de amedrentar al periodista y le dijo “ya te conozco”. Las cosas son realmente al revés. En EL NUEVO DIARIO conocemos quién ha sido Alfredo Osorio Peters y mejor sería que dejara el pasado sin remover y las puertas del parque de Ciudad Jardín abiertas a sus dueños.