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En su tercera radiación del tratamiento de quimioterapia estuvo la semana pasada la joven llamada “Amalia”, embarazada y que padece cáncer. Hasta el momento se mantiene en vigilancia prenatal por los doctores del Ministerio de Salud, según miembros del Grupo Estratégico por la Despenalización del Aborto Terapéutico.

Parte de este grupo visitó a “Amalia” la semana pasada, como parte del seguimiento del caso, el cual saltó a la palestra pública, ya que el aborto terapéutico está penalizado en Nicaragua, y los médicos no se atrevían a aplicarle la quimioterapia por los daños que podría causar al feto, aunque el cáncer la invadía y su vida peligraba.

Wendy Flores, abogada del Cenidh y parte del Grupo Estratégico, comentó que el Minsa continúa aplicando el tratamiento con el que se busca salvar la vida de “Amalia”, después que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, solicitó medidas cautelares a su favor.

“Según sus familiares y pláticas con la joven, su salud es estable, los médicos mantienen la atención especializada, con chequeos prenatales semanal, sin embargo, aún se esperan los resultados del último examen que le practicaron para saber el desarrollo del feto”, explicó.

Flores señaló que este caso captó la atención de los medios de comunicación, y bajo los reclamos de organizaciones civiles a favor del aborto terapéutico, el sistema de salud público terminó aplicando el tratamiento, que incluso fue mandado a buscar fuera del país, algo de lo que otras mujeres no pueden gozar por el anonimato de sus casos.

“Consideramos positiva la acción del sistema de salud, ya que estos tratamientos no son accesibles a cualquiera por sus altos costos. Los mismos deberían ser aplicados a otras mujeres en circunstancias similares, pues también tienen derecho a la vida”, indicó la abogada.