•   RIVAS  |
  •  |
  •  |
  • END

El juez del Juzgado de Distrito Penal de Audiencias de Rivas, Diógenes Dávila, aceptó ayer la denuncia que el Ministerio Público interpuso en contra de Aldo Mora Narváez, de 21 años, por los delitos de homicidio imprudente y lesiones imprudentes, ya que es señalado de ser el conductor de la camioneta donde viajaban los 12 jóvenes, que el tres de abril perdieron la vida, después que el vehículo chocara contra un taxi y un bus.

La audiencia preliminar se realizó a partir de las 11: 30 de la mañana, y debido a la falta de electricidad, los patios del área de administración de los Juzgados de Rivas, fueron utilizados como sala judicial.

El judicial expresó que la acusación identifica a víctimas y victimarios, que es clara y que se ubica en tiempo, lugar y espacio, por lo cual aceptó la misma y mantuvo en prisión preventiva a Mora Narváez.

A la vez, ordenó que a Mora Narváez se le realice una valoración sobre su estado psíquico, y fijó para el 14 de abril la audiencia inicial, en la que se decidirá si existen suficientes méritos para remitirlo a juicio o no.

A Mora Narváez lo acompañaron en la audiencia su mamá, María Magdalena Narváez, y una prima. Al inicio y en el transcurso, el señalado se mostró bastante adormecido, y lo poco que hablaba era con su mamá y su prima, pero después de escuchar la decisión del juez, se soltó en llanto.

Pidió a su mamá que no lo dejara regresar a la cárcel, y agregó que se iba a morir, que quería irse a su casa.

Al ver el estado de su hijo, la señora María Magdalena también soltó el llanto, y mientras veía cómo oficiales de la Policía conducían a su vástago a una camioneta para trasladarlo a la Policía de Rivas, relató a los medios que lo que le estaba sucediendo era una injusticia.

“Ya no sé qué hacer con esta gran tragedia. Es demasiado, y todavía me lo dejan detenido”, expresó la señora, quien es tía del joven Erwin Iván Mora, uno de los doce fallecidos.

Abogado advierte peligro

El abogado defensor, Ponciano Tijerino, se mostró inconforme con la decisión del judicial, y aseguró que con esa medida, Mora Narváez hasta podría ser la decimatercera víctima del accidente. En su intervención había solicitado como medida cautelar enviar al joven a un centro de San Marcos, Carazo, para que le brindaran asistencia sicológica, pero su petición fue denegada.

De acuerdo con la acusación, Mora Narváez conducía de San Juan del Sur a Rivas una camioneta Isuzu, placa M 111-553. A su lado venía Jean Carlos Páez, de 24 años, y en la tina los hoy occisos: Ligia Guido Barrios, de 21 años; José Lacayo Moraga, de 24; Erwin Iván Mora, de 19; Francis Alguera Tenorio, de 27; Augusto Quintanilla, de 24; Junielka Bolaños Villarreal, de 24; Daniel Molina Castillo, de 18; los hermanos Raúl, Carlos Alberto y José Muñoz Grillo, de 16, 18 y 20 años, y Néstor Bonilla, de Pueblo Nuevo, Belén, y su cónyuge Belkis Yaoska Guido Rodríguez, de 16 años.

El fatídico accidente ocurrió a las 4:30 de la madrugada, cuando la camioneta invadió el carril contrario a la altura del kilómetro 118.5 de la Carretera Panamericana Sur, y a exceso de velocidad impactó contra el costado izquierdo del taxi placa GR 192, y posteriormente se estrelló contra el bus placa MT-12794, producto de lo cual, los jóvenes que iban en la tina salieron en el aire y fallecieron en cuestión de segundos. Páez resultó gravemente lesionado.