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El embajador de Rusia en Nicaragua, Igor S. Kondrashev, condecoró en Managua ayer a la señora Viera Filipovna Popova, de 89 años, con la medalla “65 Años de la Victoria”, una presea exclusiva creada por el gobierno del Kremlin para los veteranos y sobrevivientes de la Gran Guerra Patria, que finalizó heroicamente con la derrota del fascismo en 1945.

El evento, sencillo y sobrio, se escenificó en una vivienda del reparto San Juan, en Managua, donde doña Viera vive desde hace diez años en compañía de su hija, la doctora Natalia Popova.

Con música rusa de fondo, el diplomático Kondrashev impuso la condecoración sin el menor rigor protocolario, únicamente motivado por el valor de esa mujer que, durante los días más sufridos y amargos de la guerra, se mantuvo en Moscú, trabajando día y noche, en una fábrica de aviones de combate destinados a la Fuerza Aérea del Ejército Rojo.

Los escasos invitados al evento observamos que la dama de 89 años, intensamente emocionada, expresó una que otra palabra en español, pero varias frases en ruso, agradeciendo el gesto del embajador y, probablemente, rememorando su valiosa participación en la victoria de la Segunda Guerra Mundial.

“Por el contrario, ¡gracias a usted, por habernos salvado del fascismo”, le respondió el embajador en español, y seguidamente le repitió esa frase y quién sabe cuántas cosas más en su lengua nativa.

Pero, como dicen en algunos de nuestros pueblos, la gente de antes quién sabe de qué material está hecha, porque esta señora, a pesar de sus 89 años, se tomó fotos con el embajador, con su hija y con los invitados. Luego nos invitó a brindar con vino moscovita y disfrutamos de bocadillos y dulces traídos desde esas lejanas tierras. ¡Salud!, exclamó en español y en ruso doña Viera varias veces.

El embajador Kondrashev explicó que, en Rusia, “año con año veneramos a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Aquí tenemos una veterana que vive en Nicaragua, doña Viera, quien participó en el frente de trabajo, ayudó al Ejército, y por eso le entregamos esta medalla a “65 Años de la Victoria”.

¿Por qué vive en Nicaragua?

La hija de doña Viera, Natalia Popova, quien no podía disimular el enorme orgullo de que su madre haya sido condecorada por el embajador ruso en su propia casa de habitación, nos confió sentirse muy honrada por el gesto del diplomático.

Natalia explicó que trajo a su mamá a vivir a Nicaragua desde hace más de diez años, porque ella es su única hija, y que la señora se ha sentido muy bien y se encuentra muy ambientada en Managua.

La doctora Popova narró que se casó en Moscú con Benjamín Jirón, un nicaragüense que llegó a estudiar a Rusia. “En 1972 vine a Nicaragua, tengo 32 años de vivir en Managua, y en 2000 decidí traer a mi mamá, por eso es que ella vive en este país”.